Transcurría la tarde del día 22 de julio, aparecían unas pequeñas nubes y el sol perdía fuerza. Allá en lontananza, o sea, por la Formiga y el Alto de la Prida, desde la Cascariella se veía más circulación que otros viernes.
-Anda, mira este año parece que se adelanta el personal.
-No lo creas, es que cada uno aprovecha para echar un vistazo a la
casa, coger unas
cerezas o quitar unas hierbas. Y así, mañana estarán más tranquilos.
Allá, por las nueve de la
noche, el local
comedor ya estaba
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