Las Médulas. Carriles romanos
Me he enterado que este fin de semana se van a presentar tres rutas recién habilitadas por los carriles romanos de Las Médulas en León, es decir por los antiguos canales romanos que se usaban para llevar el agua a las minas de Las Médulas.

Se han desbrozado y limpiado parte de ellos y de momento se que existen tres tramos transitables. Los tres están en la zona de La Cabrera en León. Dos son de unas tres horas y media y otro de hora y media. El primero va desde el ... (ver texto completo)
Casa rural
Calle odollo s/no
Odollo municipio castrillo de cabrera , leon
24742

Teléfonos: 987413953
Móvil: 629158842
Habitaciones: 4
Plazas: 8.
Actualmente las explotaciones de pizarra en varios lugares de Cabrera, especialmente en la Cabrera Baja. Van transformando el paisaje de estos hermosos valles.
Palomar al fondo.
Logré dar con La Baña, que en la pagina esta escrito todo junto LABAñAy hecolocado los fotos en sus sitio, lo único qu qudan repetidas en Losadilla.
Subsanado el error.
DEME.
El código pertenece a la provincia de león. 24746 baña, la; 24746 forna;
24746 losadilla. Versión 4.0 de un buscador de códigos postales.
Losadilla

El diminutivo alude evidentemente al viejo partido de Losada al que pertenecma.

Sus 30 habitantes se reparten entre los dos barrios en pronunciada pendiente que lo componen, divididos por el paso de la carretera hacia La Baqa. Conserva detalles y rincones de profundo sabor tradicional. Justamente enfrentado al pueblo, se extiende el valle de Riopedro. Es un valle, por lo tanto, perpendicular al Cabrera, largo y a tramos profundo que asciende por la ladera hasta alcanzar la cumbre ... (ver texto completo)
Junto a Concha, algunas otras personas también están volcadas en salvar La Cabrera. Pilar Ortega es una pintora que hace 22 años dejó Madrid y se afincó en Truchillas, en una sencilla casa de piedra, desde cuyo balcón se contempla la pequeña espadaña de la iglesia, dominando un conjunto de tejados pizarrosos. Sólo viven en el lugar doce o catorce personas, en medio de un poema de silencio y rumores de agua.
Por los montes y valles se ven los canales de agua de las explotaciones de oro romanas, así como numerosos castros y coronas astures. Sólo la zona de Corporales ha sido ampliamente estudiada por un equipo dirigido por Sánchez-Palencia, que ha hallado abundantes restos prehistóricos .
Ubicada entre el Teleno, la máxima altura de los Montes de León, y La Sanabria, La Cabrera es una zona montuosa, alejada de ferrocarriles, carreteras nacionales y ciudades. La comarca ha pervivido hasta hoy casi aislada del mundo. Por su arcaísmo y su paisaje desde hace mucho tiempo se le bautizó como Las Hurdes Leonesas , aunque no cabe duda de que hoy ya no sirve esa comparación. La Cabrera conserva aún en pié, casi intactos, núcleos de un interés excepcional.
Imagínese un grupo de valles aislados, cubiertos de robledales y bosques de castaños, donde pervive una multitud de construcciones tradicionales directamente vinculadas a las pallozas que habitaron hace 2000 años las gentes astures. Imagínese un mundo verde, cruzado por arroyos de aguas incontaminadas, que dejan en el aire un eterno mensaje de rumores.
Un mundo mágico, de profundos valles misteriosos y edificaciones vinculadas a las milenarias pallozas astures, ha llegado casi incólume hasta el año 2.000, pero se encuentra en un gravísimo peligro.
Por desgracia, las arcaicas y bellas construcciones van desapareciendo poco a poco, derruidas por el abandono o suplantadas por otras de materiales modernos: uralitas, aluminios y bloques de fibrocemento.
En los barrios más viejos perduran los pajares, reliquias arquitectónicas vinculadas en su técnica constructiva con la época prerromana: son edificaciones de piedra, alargadas, cubiertas de un techado de paja de centeno, sólo comunicadas al exterior por una puerta, similares a las que habitaban los astures.
Mientras el periodista escucha a la antropóloga, rememora un instante de su recorrido por la comarca: la visión de un pajar ubicado en las afueras de Corporales, construido con franjas superpuestas de piedra oscura de pizarra y cuarcita blanca, y rematado con una cruz de piedras blanquecinas. La obra, absolutamente simple, está a caballo del primitivismo y la genialidad, un primitivismo que subrayado al oír a lo lejos los sones de la gaita cabreiresa de Moisés Liébana.