Las tropas sarracenas cada mañana batían los campos hasta las montañas asturianas. Al caer latarde los cristianos les perseguían hasta las inmediaciones de León. Así uno y otro día. El capitán Colina pidió permiso y hombres para construir pozos en cada uno de los cuales escondería a 50 hombres y una vez pasara el enemigo le atacarían por retaguardia. Su ruego fué escuchado y, durante la noche, hicieron 13 pozos en los cuales se escondieron.
A la mañana siguientes retornaron los sarracenos y, como ... (ver texto completo)
A la mañana siguientes retornaron los sarracenos y, como ... (ver texto completo)