Queridísima y guapísima Marilín: Te mando todo mi cariño y deseo fervientemente que el esplendor y placer de la felicidad te colme por completo e invada todo tu ser, no sólo en estas fiestas y el próximo año, sino durante toda tu vida. No hay besos y abrazos en el mundo entero para poderte dar. Todos los días me acuerdo de tí, Moon River, y es que el que te conoce, nunca más te vuelve a olvidar. Dále a tu madre toda la inmensidad de mi cariño.