La verdadera Navidad, nuestra Navidad en este pueblo querido, son Los Reyes, sus Majestades de Oriente. No ese impostor de rojo. ¿Por que tenemos que acomodar a nuestra vida las tradiciones de otros?
Era una noche de verdad Mágica, nuestra noche Mágica, regalos humildes pero sinceros, regalos con esfuerzo. Sus Majestades llegaban a nuestro pueblecito y nos dejaban su calida presencia, su aliento, su alegría,… Y nos acostábamos temprano, inquietos, con ganas de dormir deprisa, pero con un ojo abierto ... (ver texto completo)
Era una noche de verdad Mágica, nuestra noche Mágica, regalos humildes pero sinceros, regalos con esfuerzo. Sus Majestades llegaban a nuestro pueblecito y nos dejaban su calida presencia, su aliento, su alegría,… Y nos acostábamos temprano, inquietos, con ganas de dormir deprisa, pero con un ojo abierto ... (ver texto completo)