MANZANEDA DE OMAÑA: ECOLOGÍA / Curso dela ULE...

ECOLOGÍA / Curso dela ULE
“Están tan solos que se cansan de cantar”

Luis Robles habla esta tarde de la complicada situación que vive el emblemático urogallo cantábrico

LC

F. Fernández / León
El urogallo, uno de los animales más emblemáticos de nuestra provincia y uno de los que más serio peligro de extinción corre, es el protagonista de la segunda jornada del curso de extensión universitaria de la ULE dedicado al ‘Manejo y gestión de especies animales en peligro de extensión’, que organizan la Oficina Verde de la Universidad de León en colaboración con la Fundación Tierra Ibérica.
Después de la primera ponencia del pasado lunes, dedicada al oso pardo, hoy (a las 19 horas, en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Ambientales) la cita es con ‘El urogallo cantábrico. Momento presente de sus poblaciones y proyectos en curso’, a cargo de Luis Robles, coordinador del proyecto LIFE+ Urogallo Cantábrico, que será el eje central de la exposición de esta tarde.
Este proyecto —que cuenta con financiación europea y participación de diversas autonomías (Asturias, Cantabria, Galicia, Castilla y León y el Estado a través del ministerio de Medio Ambiente) además de SEO o la Fundación Iberdrola— tiene tres pilares fundamentales, que explica Luis Robles: “Lo primero es restaurar y mejorar el hábitat en el que se mueve, después estamos intentando desde 2005 un plan de cría en cautividad en Asturias para reforzar las poblaciones y también es muy importante la divulgación para buscar la sensibilización y educación ambiental”.
Reconoce Robles que la problemática del urogallo llega más fácil a la población y los medios de comunicación por tratarse de “una especie muy emblemática y, a la vez, muy querida. También por ser muy conocida, ya que hay otras en más serio riesgo de desaparición, como puede ser el carnicerín cejudo de Palencia, pero al ser una pequeña especie, muy desconocida, pues no crea tanta alarma social como el urogallo”.
Pese a ello, insiste en que la alarma sobre la situación del urogallo está más que justificada y que son muchos los lugares emblemáticos en los que ya no se escucha su presencia en los cantaderos. “Muchos vecinos no se lo acaban de creer cuando les dices que ya no los hay en espacios como el pinar de Lillo o en Pardomino. Pero es la realidad, no los hay, como es evidente que han desaparecido prácticamente en Picos de Europa, Riaño, Mampodre, Ponga..., que se cree que dan alrededor de 10 en una superficie de 2.000 kilómetros cuadrados. Sí es cierto que se conservan algo mejor en las comarcas occidentales, en Omaña, Alto Sil o Cangas, en Asturias, donde aguantan, pero también muchos menos ejemplares de los que tradicionalmente hubo” y cuenta una anécdota muy significativa que ilustra esta complicada situación. “Hay lugares en los que queda un ejemplar pero las gentes del lugar dicen que ya no está pues no se le escucha cantar en su cantadero y realmente sí está. Lo que ocurre es que está él solo y deja cantar, porque se cansa, no puede estar durante meses cantando... para nada”.
El 20% de los años 80
Es consciente Luis Robles de que al hablar de estas especies en peligro de extinción resultan muy llamativas las cifras. “Con el caso del urogallo es complicado porque es muy difícil el conteo dado que es habitual que un urogallo se mueva de un cantadero a otro cercano, por lo que debería ir mucha gente, a todos los cantaderos a la vez y esperar que sea un buen día. Pero sí existen estimaciones que yo creo que son muy aproximadas a la realidad y que nos dicen que en los años 80 del pasado siglo había más de 1.100 ejemplares pues se contaron 560 machos y suele haber una hembra por cada macho. En el último recuento, del año 2005, se estima que quedarían menos de 400. Y la situación se ha complicado bastante desde el año 2005 hasta la actualidad, no creo que lleguen al 20% de los que había en los ochenta y hay comarcas en los que ya no queda ninguno o uno. De Pajares hacia Cantabria no creo que haya más de 15 o 20 ejemplares”, señala Robles.
Sobre la cría en cautividad cree que en este 2013 podrían nacer los primeros ejemplares, “pero de no ser así los habría con toda seguridad en el año 2014”, señala el coordinador de este importante proyecto, en el que tantas esperanzas hay puestas “para que siente las bases de comportamiento para el futuro”.