MANZANEDA DE OMAÑA: Historia...

Historia

Según los indicios arqueológicos, la presencia humana en esta zona se remonta hasta la Edad del Bronce. Abundan los castros, asociados tanto a poblaciones astures como a la ocupación romana. Entre ellos se cuentan El Castillo y Los Castriellos en Andarraso, Navas de los Cortinones en Castro de la Lomba, La Corona y Los Castros en Curueña, Santa Colomba en Rosales, La Corona y El Cuerno en Salce, El Cuerno en Villar de Omaña, El Cerco entre Riello y Oterico, El Canto del Cuerno en La Velilla, La Cerca entre Guisatecha y El Castillo y El Corniello en Santibáñez de la Lomba. Los restos hallados en la región registran la presencia de población desde la Edad del Hierro hasta la baja Edad Media. La romanización ha dejado abundante huellas debido a las explotaciones auríferas que datan de esta época. Son notorias la calzada del Valle Gordo y la Rodera Asturiana que se separaba en Valdesamario en dos ramales, uno que pasaba por Rosales y otro por Inicio, Trascastro y Castro de La Lomba; desde la Laviada en Riello tomaba la dirección de Babia.

En la Edad Media aparecen los concejos omañeses, dependientes directamente del poder real en un principio; más tarde fueron sometidos al señorío de los condes de Luna, con los que sostuvieron un conflicto legal por este motivo que duró siglos. El concejo de Villamor de Riello, al que pertenecían Arienza, Bonella, Curueña, Guisatecha, Ceide, Los Orrios, Ariego de abajo, Ariego de arriba, Riello, Robledo, Socil, Villarino y La Urz, desistió de los pleitos en 1611 y acordó el pago del «pan del cuarto». Cuando los señoríos jurisdiccionales fueron abolidos por las Cortes de Cádiz, los otros concejos de Omaña quedaron libres de toda prestación a los condes de Luna, pero las poblaciones de Villamor de Riello no quedaron libres de esta carga tributaria hasta 1931, durante la Segunda República.
Los núcleos de población de pequeño tamaño a poca distancia entre ellos son característicos del municipio de Riello

La falta de políticas que impulsaran el desarrollo del territorio condujo a su paulatina despoblación por la emigración en el siglo XXI. Este proceso se aceleró en la segunda mitad del mismo siglo, a partir de la implantación del Plan de Estabilización de 1959 que aumentó el contraste entre la marginación de Omaña y la creciente prosperidad de otras regiones españolas. La declaración como «Comarca de Acción Especial» en 1978 supuso el fin del aislamiento del municipio, aunque un proyecto de embalse del río Omaña de 1983, que hubiera resultado en la inundación de Riello, Trascastro, La Velilla, Inicio y la Omañuela pudo tener un impacto negativo en las inversiones en el municipio. El Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones resolvió paralizar el proyecto en 1993