Recursos naturales
Los suelos pobres y el clima duro de la Lomba, han dificultado siempre la agricultura. Los cultivos tradicionales eran el centeno en los terrenos de secano en cotas altas, y el lino, legumbres, berzas y árboles frutales en las huertas y terrenos de regadío; la patata, artículo fundamental en la alimentación tradicional de la región, se sembraba en huertas y terrenos de secano. Las tierras centenales, bastante pobres, se dejaban en barbecho de uno a dos años. El terreno cultivado se distribuía en hojas, para poder agrupar las tierras sembradas y dejar pastar el ganado en la hoja de barbecho. Prácticamente, toda la producción agrícola se dedicaba al autoconsumo, con los restos de la siembra dedicados a alimentar al ganado.[5]
La ganadería constituía el principal recurso económico de los habitantes de la Lomba desde la antigüedad hasta tiempos muy recientes. Todos o casi todos los vecinos contaban con algunas vacas, ovejas, cabras y cerdos, en propiedad o en régimen de aparcería. Los terrenos de montaña que no se podían aprovechar para la siembra se utilizaban para pastos; en el pasado, con cabañas ganaderas bastante abundantes, los pastos eran el origen de no pocos conflictos entre los pueblos vecinos.[6]
En tiempos presentes, a causa de la despoblación y a la poca rentabilidad de la ganadería a pequeña escala, subsisten sólo algunos rebaños. La apicultura también es relativamente importante. En 2009 se realizó la construcción de 5 molinos eólicos en las cimas de la Sierra de la Salsa; estas instalaciones han resultado en una bienvenida fuente de ingresos para Andarraso y Rosales,[7] aunque su funcionamiento también ha levantado controversias el posible impacto ambiental y en concreto por el peligro que puede suponer para la supervivencia del urogallo,[8] especie muy amenazada en Omaña.
Los suelos pobres y el clima duro de la Lomba, han dificultado siempre la agricultura. Los cultivos tradicionales eran el centeno en los terrenos de secano en cotas altas, y el lino, legumbres, berzas y árboles frutales en las huertas y terrenos de regadío; la patata, artículo fundamental en la alimentación tradicional de la región, se sembraba en huertas y terrenos de secano. Las tierras centenales, bastante pobres, se dejaban en barbecho de uno a dos años. El terreno cultivado se distribuía en hojas, para poder agrupar las tierras sembradas y dejar pastar el ganado en la hoja de barbecho. Prácticamente, toda la producción agrícola se dedicaba al autoconsumo, con los restos de la siembra dedicados a alimentar al ganado.[5]
La ganadería constituía el principal recurso económico de los habitantes de la Lomba desde la antigüedad hasta tiempos muy recientes. Todos o casi todos los vecinos contaban con algunas vacas, ovejas, cabras y cerdos, en propiedad o en régimen de aparcería. Los terrenos de montaña que no se podían aprovechar para la siembra se utilizaban para pastos; en el pasado, con cabañas ganaderas bastante abundantes, los pastos eran el origen de no pocos conflictos entre los pueblos vecinos.[6]
En tiempos presentes, a causa de la despoblación y a la poca rentabilidad de la ganadería a pequeña escala, subsisten sólo algunos rebaños. La apicultura también es relativamente importante. En 2009 se realizó la construcción de 5 molinos eólicos en las cimas de la Sierra de la Salsa; estas instalaciones han resultado en una bienvenida fuente de ingresos para Andarraso y Rosales,[7] aunque su funcionamiento también ha levantado controversias el posible impacto ambiental y en concreto por el peligro que puede suponer para la supervivencia del urogallo,[8] especie muy amenazada en Omaña.