MANZANEDA DE OMAÑA: La política administrativa y judicial del territorio...

La política administrativa y judicial del territorio omañés, ha presentado diversas jurisdicciones a lo largo de la historia que llegan a nuestro conocimiento a través
de antiguas escrituras de compra-venta, o por medio de donaciones a monasterios
de la zona, privilegios reales y Juras de Heredad entre la nobleza. Como divisiones,
con entidad jurídica propia, aparecen en la Edad Media los concejos de Los Travesales, Paredes, La Lomba de Campestredo, Omaña y Villamor de Riello.

Los Travesales y Paredes tan sólo llegaron a los albores del siglo XVI, pues fueron absorbidas,
en parte, por el nuevo Concejo de Los Cilleros, nacido del mayorazgo que, bajo el mismo nombre amparaba el Duque de Uceda.
Otra parte quedó integrada en el Concejo de Omaña, desde el que se coordinaba, en cierto modo, todo el territorio omañés en sus periódicas reuniones concejiles, con el resto de las demarcaciones, a la par del puente
de Aguasmestas, que comunicaba el gran valle central de La Omaña con la tierra que mejor ha sabido guardar unitariamente las esencias de este singular rincón de la montaña: El Valle Gordo.
Pues bien, hoy que toda La Omaña ha sido concentrada administrativamente en los municipios de Riello y
Murias de Paredes, conserva sin embargo las peculiaridades que distinguieron aquellas células más afines entre ellas, por razones de proximidad, aislamiento del resto del conjunto y la obligada endogamia que caracterizaba
las relaciones de pareja. Hoy queremos sacar del anonimato, casi genera, a un enclave que se ha ido minimizando, como la gran mayoría de nuestro poblamiento rural: las tierras de La Lomba, tradicionalmente compuestas por los pueblos de Campo de La Lomba, Castro, Folloso, Santibáñez y Rosales, si bien administrativamente tuvieron adscritos a su municipio los pueblos de Inicio y Andarraso.