Ay Eudosia, lo que me he podido reir,... no lo habia oido nunca, pero si otros casos parecidos, concretamente uno protagonizado por Perpetua, la dueña de la venta de Aguasmestas, era tia de mi padre, yo no la conocí, murió el año que yo nací. Ésta mujer era tremenda para las bromas, que muchas veces resultaban pesadas, pero ella era así..
Contaba mi padre, y esto es verdad) que en una ocasión venia de
Madrid un señorito que se quedó a dormir en la venta, para seguir viaje al dia siguiente. Preguntó
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