LOS REGALOS INVISIBLES. En una pequeña ciudad del norte de Escocia, vivia un niño de 7 años con su mama, una humilde costurera. Estaban esperando la llegada de Papa Noel y en esa
casa también colgaron un enorme calcetín en la
chimenea, aunque la madre sabia que no habría ningún regalo. Con el corazón encogido, le explico a su hijo que había regalos visibles, que se compran con dinero, y otros invisibles, que ni se compran ni se venden, pero que son los que nos hacen mas
felices, como por ejemplo
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