Hola Greta, bienvenida a nuestro foro. Yo solo soy una humilde "buscadora" de cosinas que nos pueden interesar (sobre todo a l@s omañes@s), veo que a ti tambien y me alegro mucho; para mi desgracia no soy la autora de estos preciosos relatos. Este estupendo blog es de Emilio G. de la Calzada, sus abuelos eran de Vegarienza, un pueblo omañés, muy cercano a Manzaneda (siete kms).
Un abrazo
Ah, pues gracias compartidas para Emilio G. de la Calzada (no sé si será pariente de mis parientes de Sosas) por escribir estas cosas tan emocionantes y para ti por mostrárnoslas.
Lo descubrí por casualidad al aparecer el último en el foro de mi pueblo (Villabandín) y le seguí el rastro hasta Manzaneda. He reconocido a mi madre entre esas costureras. También ella se fabricaba sus sujetadores y los calzoncillos de mi padre y cuarteaba los trajes de pana. (Veo a mi padre en Azarías de los Santos Inocentes).
También ... (ver texto completo)
Primor del cielo,
dulce alborada,
deja que yo te vea,
tu faz de amada:
¿Será amapola?
¿Jazmín del alba?
¿Fruto de primavera,
verde esmeralda?.
Puede que sea todo....
! Ponte a mirarla!
Moza de Manzaneda,
que dulce cantas,
cuando de mañanita,
ya te levantas.
Tus melodías son tanto amor,
que hasta "El Castillo",
llega tu voz.
Y el sol radiante
también dá cuenta
de ese delirio de tu canción, ... (ver texto completo)
Hola José Luis, buenas noches, perdona, pero hoy me he liado como una persiana.
Por donde yo vivo hubo ayer por la noche una tremenda tormenta eletrica, hubo algún fuego cerca, menos mal que no han hecho mucho daño.
Seguro que has pasado un estupendo día, me alegro un montón. Hasta mañanina, me esperan.
2 besos
Hola.
Encantado de volver a estar contigo.
Acabamos de terminar de desayunar. Uno de los gratos placeres culinarios que degustamos a diario.
Muchas veces comentamos, lo bien que nos sentimos y cuanto disfrutamos del desayuno, aunque siempre tomamos los mismos alimentos. Nos gusta hacer un desayunito variado. Cafè cn leche. Zumo de frutas, Tostadas con mermelada, miel y quesitos en porciones. Que rico està todo.
Ahora me voy al baño a fin de preparme y estar dispuesto cuando llame Eladio. Emprenderemos ... (ver texto completo)
Hola José Luis, feliz día, luego vuelvo, ando algo liada buscando cosinas de Omaña.
2 besos chaval, sé feliz
Buenos dias, Marilìn.
Me alegro al recibir tù mensaje.
Escueto, eso sì, pero no por ello falto de cariño.
Voy a extenderme poquito. Espero tù nueva misiva.
Besos.
Feliz dia.
Hola.
Buenos dias.
Yo tambièn me alegro al poder disponer de tiempo para charlar contigo.
Me alegro de que los calores no os ataquen tan fuerte. Mejor que mejor.
Hoy amanecemos con 23 grados. Cuatro menos que ayer. Parece poco, pero se nota un montòn.
Hoy tendremos en casa a los tres nietines. Acciòn y amor en cantidades superlativas.
Que el mièrcoles sea un dia inolvidable para tì y los tuyos.
Un beso muy fuerte.
Hola José Luis, buenas noches, perdona, pero hoy me he liado como una persiana.
Por donde yo vivo hubo ayer por la noche una tremenda tormenta eletrica, hubo algún fuego cerca, menos mal que no han hecho mucho daño.
Seguro que has pasado un estupendo día, me alegro un montón. Hasta mañanina, me esperan.
2 besos
Hace pocos días participé en una ponencia literaria que impartía el recién galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las letras, Antonio Muñoz Molina y entre otras cosas nos decía que unos cuantos son renombrados y famosos como escritores, pero que sólo había que asomarse a los blogs y foros de internet para descubrir grandes y anónimos escritores. Sólo hay que leerte a ti, Marilin para comprobar que tenía razón. Preciosos escritos y bien narrados. Un saludo agradecido.
Hola Greta, bienvenida a nuestro foro. Yo solo soy una humilde "buscadora" de cosinas que nos pueden interesar (sobre todo a l@s omañes@s), veo que a ti tambien y me alegro mucho; para mi desgracia no soy la autora de estos preciosos relatos. Este estupendo blog es de Emilio G. de la Calzada, sus abuelos eran de Vegarienza, un pueblo omañés, muy cercano a Manzaneda (siete kms).
Un abrazo
Buenas tardes buena gente del foro de Inicio, por aqui buen tiempo ayer tormenta de verano para que luego se quedara el dia con mucho calor. Que tengais un gran dia. Besos y abrazos
Hola buenos dias para tod@s,, las vacaciones biennn! pues venga a disfrutar.
Feliz dia.
Hola Luis, todo muy bien el domingo tuvimos el bautizo de la peque hizo mucho calor
es muy simpatica esta muy rica,,, hoy me la traen a casa toda la tarde.
Besos y feliz dia.
Hola Maite, seguro que lo pasasteis muy bien en el bautizo de la nieta.
Que suerte hoy todo el dia disfrutando de la nietecita. Besos maja
Hace pocos días participé en una ponencia literaria que impartía el recién galardonado con el premio Príncipe de Asturias de las letras, Antonio Muñoz Molina y entre otras cosas nos decía que unos cuantos son renombrados y famosos como escritores, pero que sólo había que asomarse a los blogs y foros de internet para descubrir grandes y anónimos escritores. Sólo hay que leerte a ti, Marilin para comprobar que tenía razón. Preciosos escritos y bien narrados. Un saludo agradecido.
Esta forma de medir el tiempo en base a la rutina a través de generaciones, empezó a entrar en crisis en el entorno temporal de la muerte de los abuelos. Eran representantes de la última generación que vivió plenamente integrada en el campo como medio de vida y que con sus hábitos y rutinas diarios mantenían un perfecto equilibrio con la naturaleza y llenaban su tiempo en quehaceres campesinos y ganaderos, encaminados principalmente a la subsistencia de las familias. Pero cometieron un error, aunque ... (ver texto completo)
Cuando se preguntaba la hora a los pocos poseedores de reloj y te respondían, se les repreguntaba si la hora que te daban era “solar” u “oficial”. Estas disquisiciones solo se presentaban cuando había un reloj de por medio, ya que todos los demás nos regíamos por el ritmo que marcaba el Sol, mientras los relojes se empecinaban en marcar una hora no recuerdo bien si de más o de menos. El mediodía solar, que se asociaba con el momento de arrear las vacas para salir del prado y llevarlas a casa, era ... (ver texto completo)
A falta de la abuela, experta en partos propios y ajenos, Benilde y la madre de Almudenina oficiaron de comadronas. No se si lo habían hecho antes, pero habían visto parir a vacas y otros animales domesticos tantas veces que alguna idea tendrían de cómo sacar a la luz lo que viniera, mientras luchaban por apartarme a mí de la cama a la que pretendía subirme a toda costa para estar presente en el acontecimiento que estaba teniendo lugar y que parecía ser interesante, a juzgar por los gritos de mi ... (ver texto completo)
Publicado el 10 de mayo de 2o13

La frase que más repetía mi madre cuando nos veía distraídos durante el tiempo de estudio era “El tiempo es oro…” y tras una pausa añadía con contundencia y mirándonos preocupada “ …y el que lo desperdicia es un tonto”. A veces remataba con otra sentencia no menos efectiva “El tiempo que se pierde, nunca se recupera”. Aquellas frases me daban mucho que pensar aún teniendo entonces la sensación de que los días y años que tenía por delante eran casi infinitos. Que importancia podía tener distraerse un momento con alguna ensoñación o recuerdo, mientras las jóvenes neuronas se reponían del esfuerzo que suponía memorizar todos los ríos de Asia o cuestiones similares o casi tan inútiles.

Entonces yo tenía la percepción de estar quieto y que era el tiempo el que se deslizaba lentamente hacía mi espalda, como los postes cuando se viaja en tren o como el agua del río que te sobrepasa y se aleja de ti sin pausa mientras estás parado en medio de la corriente.

Mí tiempo tenía una corporeidad transparente como el aire o el agua pero más consistente. Lo percibía como si fuera una barra de gelatina extremadamente larga, cortada en rebanadas como el pan de molde, en cuyo interior yo vivía y que alguien empujaba hacía mí sin descanso desde su extremo final. Sin rozarme, la gelatina me bordeaba alejando de mí su extremo inicial, de forma que cada día me sobrepasaba una rebanada de tiempo. Aún hoy tengo esa misma sensación en relación con el tiempo, pero ha cambiado algo mi percepción. Antes ni siquiera pensaba que aquel discurrir tuviera final. Ahora si percibo, lejos aún, esa última rebanada acercándose a mi lenta pero inexorablemente.

No supe dividir con precisión mi rebanada diaria de tiempo hasta los doce o trece años en que mi tío Baldomino me regaló su reloj de muñeca, que seguramente antes había pertenecido a otros miembros de la familia a juzgar por lo desgastado de las partes doradas de tanto rozar con las mangas de la ropa y por lo amarillento que estaba el plástico que protegía la esfera. Claro que como veréis, el entorno no nos exigía mucha fineza a la hora de precisar cuando habían sucedido o sucederían los acontecimientos.

Mi madre ha tenido once hijos. Jamás fue al ginecólogo y, salvo Isa y Olga, todos nacimos en casa. Yo soy el mayor y había nacido hacía poco más de un año cuando mi madre estaba de nuevo embarazada de mi hermana Loli. Sabía que estaba embarazada, pero no tenía ni idea de cuando daría a luz ni si sería chico o chica. Así eran las cosas antes, sin ecografías en tres dimensiones. Coincidiendo que mi padre había pedido permiso para estudiar las oposiciones a técnico de Correos y que los abuelos estaban viviendo en León, nos establecimos en Sosas del Cumbral aquel verano mis padres y yo.

Las necesidades alimenticias más perentorias estaban aseguradas gracias a unas gallinas, una vaca de nombre “La Italiana” a la que mi madre ordeñaba con Loli en la barriga y supongo que algún resto de la última matanza colgando de los varales de la cocina vieja, así como un montón de patatas viejas de la última cosecha. Mi padre compartía sus estudios con la sustitución como maestro en la escuela a mi abuelo Emilio de la Calzada. Dudo que alguna embarazada de hoy día se aventurara a dar a luz en semejante confín del mundo, con la única ayuda de su marido y teniendo que estar todo el día pendiente de un mequetrefe de poco más de un año.

El veintiséis de Junio de 1945 se iniciaba la siega de la yerba en el Valle del Cumbral y mi padre había ido con Máximo para ayudarle. El Valle del Cumbral es una zona de pradera que Sosas compartía con Villadepán y que distaba de Sosas unos cinco kilómetros monte arriba. El inicio de la siega en este valle era todo un acontecimiento, hasta el punto que ese día todas las mujeres estrenaban delantal para ir a llevar la comida a los segadores. A media tarde de un día tan señalado, Loli dio muestras de querer salir a la luz en ausencia de padre, abuelos y demás parentela. ... (ver texto completo)
http://lembranzas. wordpress. com/2013/06/21/el-camino-omane s/