Recuerdos del ayer que se posan en nuestra mente cómo gozoso renacer de la vida. Memoria de un pasado enamorado y feliz que nos vuelve a llenar de grata plenitud. Pascua florida y romera, la ilusión de ser vivida y en este pueblo sentida al surgir la primavera, que de pronto nos espera con su fulgor placentera, en un rincón tan tupido de radiante colorido que parece una quimera. Adorada juventud que te muestras primorosa en tu ardiente pulcritud cómo el rubor de una rosa. Pensar en ello es vivir ... (ver texto completo)