Decían por ahí que la vida hay que tomársela en serio pero dejando sitio al cachondeo.
Soñé que me amabas, soñé que me querías y me caí de la cama por soñar tonterías.
Los chicos son como los trapos de la cocina, los dejas en el balcón y se los llevan las vecinas.
Lo importante no es saber, es tener el teléfono del que sabe.
Que sepais que ese mensaje es el que hace 59.000
A partir de ese mil mas
A partir de ese mil mas
Muchos me parecen, pero vamos a intentarlo