En virtud de la palabra, el hombre es superior al animal; por el silencio se supera a sí mismo.
Para hacerse oír, a veces hay que cerrar la boca.
Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados.
Quien calla, otorga.
No pierdas tan bellas ocasiones de callar, como a diario te ofrecerá la vida.
O calla o algo di que mejor que callar sea.