CANALES: Y es que cuando alguien hace a su acomodo y con calzador...

Diario de León 19.04.2012

«No sé lo que son exactamente, pero los comuneros eran algo así como... ¿mineros?», aventura Nuria Pérez, profesora en el Bierzo. Y Roberto Sanz se explaya un poco más: «Fue una revuelta que hubo en España, no sé si eran obreros o de sindicatos, que se levantaron contra... lo que estaban en contra».

Y es que no suele ir más allá del mero nombre de ‘los Comuneros’ el conocimiento popular que se tiene en León sobre qué se conmemora cada 23 de abril desde hace, con éste, 26 años. Salvando algunos ciudadanos amantes de la historia o simplemente bien informados, las encuestas de calle que se realizan en esta tierra sobre el ‘Día de Villalar’ suelen arrojar idéntico resultado: en lo fundamental, es un día de fiesta. Acertar con el por qué resulta ya más complicado. Algunos recuerdan algo sobre «una batalla», otros creen que allí se luchó «por la independencia», incluso quizás fue «una marcha minera». En cuanto a la provincia en la que se encuentra la población de Villalar de los Comuneros, la mayoría de encuestados por este periódico durante la pasada semana aciertan con su ubicación: Valladolid, aunque también hay quienes dudan entre Burgos, Palencia y Segovia. Eso sí, a los más jóvenes ni les suena el por qué de la fiesta o la provincia donde está su epicentro. Otro aspecto interesante es la, todavía, mayor distancia que con la fiesta de Villalar se aprecia en el Bierzo. Allí se duda mucho más de su significación histórica o política y de la localización de la villa: «En el quinto pino» es la elocuente referencia de un ponferradino.

Pero esa frialdad o distancia se repite también con los representantes políticos, sindicales, económicos y sociales de la provincia. Si bien casi todos dejan claro el «respeto» que les merece esa fecha, declarada oficialmente Día de Castilla y León en 1986, la mayoría anuncia que no acudirá a ‘la campa’ por diversos motivos, como el no sentirse identificado con tal celebración o simplemente por preferir destinar ese tiempo a otros menesteres. Y eso independientemente de las siglas bajo las que militen, en el caso de los políticos. Así, por ejemplo, entre los procuradores del Partido Popular, Juan Martínez Majo dijo no sentirse identificado con la fiesta. Aunque la «respeta», no la «siente como propia» y por lo tanto, no acudirá a ella. Su compañero Pedro Muñoz fue también claro al opinar que hay «cosas más importantes que ir a Villalar». «Yo me siento berciano, me siento leonés y luego castellano-leonés, pero por ese orden. Por tanto, es una fiesta que en mi caso ocupa un tercer lugar, y hacia abajo». En cambio, la también berciana Mar González Pereda anunció que «en principio», irá, y alabó el hecho de celebrar una fiesta que nos recuerda, dijo, «que son más cosas las que nos unen que las que nos separan». También desde el PP, Fidentino Reyero puso por delante el «respeto absoluto» que le inspira la fiesta pero constató que, en León, «no existe una excesiva identificación con ella», máxime si la comparamos «con la fiesta patronal de cualquiera de nuestros pueblos». Y María Emilia Villanueva, que prevé ir aunque depende aún de cuestiones familiares, dijo sentir el Día de Castilla y León de una forma «muy próxima» ya que nació en Asturias y, al poco de llegar aquí se instauró oficialmente, por lo que, reflexionó, «he crecido con ella».

Desde las filas del PSOE las posturas son también diversas: así, Miguel Ángel Fernández Cardo considera que León «no tiene nada que celebrar ese día» porque «durante estos 25 años del gobierno del PP» la construcción de la autonomía se ha hecho «en contra de León». Su compañera Teresa Gutiérrez expresó que aún no tiene decidido si irá o no porque eso va en función «de muchos factores» (entre ellos, algunos médicos), aunque también recordó no haber acudido nunca a la campa. En cambio, la también socialista Ana María da Silva dijo: «Sí que iré a pasar allí el día, ¿por qué no?». Pero Ángela Marqués no viajará hasta la villa vallisoletana («como berciana, no he sentido nunca la necesidad de estar en Villalar»). Del todo obvio es que el leonesista Alejandro Valderas no acudirá a celebrar el que algunos llaman ‘Día Nacional de Castilla’ pero además hace notar lo «extraño» que es ese día: «El manifiesto lo promueve Izquierda Unida, luego es un acto partidista. Después, la sede de la fundación parece estar en Villalar pero en realidad se encuentra en las Cortes… es algo kafkiano; sede misteriosa, gastos misteriosos… todo resulta bastante irregular».

Eso en lo que respecta a los procuradores en las Cortes autonómicas, porque los parlamentarios nacionales lo tienen aún más claro: en las filas populares, Juan Morano zanja el tema con un «este es un país libre» a la hora de anunciar que no ha acudido nunca y que este año tampoco irá, y Eduardo Fernández recuerda que su lugar está «en la celebración institucional» y que no le llama la atención celebrar los Comuneros, «una fiesta anti-moderna», como definió. Luis Aznar anuncia que la celebrará «trabajando por la Comunidad», ya que ese día tiene reuniones en Madrid, y Silvia Franco tampoco irá por motivos de trabajo aunque admite que es una celebración «sin arraigo» en la provincia.

Desde los asientos socialistas, José Antonio Alonso confiesa ni siquiera «habérselo planteado», Nicanor Sen tampoco lo ha pensado y no tiene «un motivo especial para ir o no» e Ibán García informó de que, «en principio, no». «Nunca he ido y nunca he sentido nada especial por esa fiesta», de manera que irá, sólo, «a los actos oficiales». El rector de la Universidad no irá, sin más motivo, mientras el alcalde de León alega compromisos «profesionales» en la capital leonesa y el de Ponferrada, «familiares». En casa disfrutarán la fiesta el consejero Antonio Silván y la presidenta de la Diputación, quien, anunció, «aprovecharé esta jornada festiva para disfrutar de un día rodeada de mis familiares y amigos».

El mundo sindical está dividido: Ignacio Fernández (CC. OO.) acudirá porque su organización es «parte nuclear» de la central sindical a nivel autonómico y no quiere «permanecer al margen», pero Arturo Fernández (UGT) no, al entender que en León «no hay un sentimiento de identificación con la fiesta», ya que desde el gobierno autonómico no se ha conseguido, en estos años, la cohesión necesaria entre los territorios de la Comunidad («más bien se han hecho, al contrario, políticas disuasorias de ello», añadió). Antonio Nicolás, de USO, anunció que «no van a acudir», aunque sí lo hizo personalmente hace tiempo, «por un compromiso sindical». Dice que la Unión de León tiene otros puntos de vista y no se siente «identificada con esa celebración». Por último, el presidente de la Fele, Javier Cepedano, no tienen pensado ir («los leoneses no nos sentimos participativos de tal fiesta») y el del CEL, Emilio de la Puente, considera que el arraigo en tierras leonesas es «escaso» y no existe esa tradición festiva.

Y es que cuando alguien hace a su acomodo y con calzador de "político iluminado", ciertas "comunidades, agrupaciones.......", los resultados son éstos.
Que cada cual saque sus propias conclusiones. Cuando por real decreto se quieren juntar churras con merinas, sin pedirles antes consentimiento a las subsdichas, está comprobado que los resultados son negativos (comparaciones, desuniones, malestar...............). En este pais, en esta democracia dicen los mandamás que existen algo llamado referendum; el problema radica en que lo usan sólo cuando a ellos les apetece o les interesa.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Envidio sanamente al ciudadano vasco, al catalán, gallego, asturiano.................
pueden celebrar el día de su comunidad con sentimiento e identidad íntegra. Aquí somos de tercera y nos debemos de conformar solamente con un día de fiesta en cuanto a trabajo, porque de lo otro que nos lo expliquen, oiga; y luego ya con nuestras fiestas locales.
Esperemos y pidámosle a nuestro querido y amado S. Roque que no le hagan ahí arriba un ERE y tengamos que sacarlo en procesión con algún santo más y ... (ver texto completo)