CANALES: Un zorro se hace famoso por bajar a diario al pueblo...

Un zorro se hace famoso por bajar a diario al pueblo y atreverse a comer de la mano.

pilar infiesta | redacción 26/01/2012

No canta, no baila y no es actor. Tampoco su cara se ha publicitado en televisión. Sin embargo, ‘Lucas’, un raposo de año y medio de piel pelirroja y ojos astutos, se ha convertido en el vecino más famoso de Riello al atreverse a comer de la mano de sus habitantes, pasear con tranquilidad por los montes cercanos y permanecer inmutable cada vez que se cruza con un humano. Nació zorro, pero parece más un perro doméstico que ha sabido ganarse la simpatía de muchos lugareños.

Su flechazo con Riello se inició en otoño del 2010, cuando su olfato le condujo directamente a un buen comedor: el de la residencia de ancianos ubicada en la carretera de La Urz. Llegó escuálido y despelujado en compañía de un hermano, humilde y hambriento. Las trabajadoras del centro les echaron pan y sobras sobre la acera.

Un maná que favoreció que a la misma hora, al día siguiente, los dos zorrillos regresaran a por otra recompensa de alimentos. Así se afianzó una relación entre los residentes, las empleadas y ambos animales que, agradecidos, bajaban del monte cada jornada como un reloj a la una de la tarde en busca de su suculenta ración. Al cabo de unos meses, su hermano desapareció, pero él, fiel, continúo su rutina de acercarse al establecimiento, donde anima las mañanas a los ancianos, que le ven como el vecino 769 de Riello. «Es cercano y está casi domesticado —comenta una de las trabajadoras—. Los residentes le veían venir y les alegraba el día. También ellos le echaban trozos de pan y comida. Al principio, se quedaba fuera, pero se fue atreviendo cada vez más hasta que decidió entrar al patio. Hemos logrado que coma de la mano, pero si le vas a acariciar todavía se asusta. Creemos que su madre debió morir y los hermanos quedaron huérfanos, por eso bajaron hasta el pueblo para intentar comer. Desde luego, ya es famoso por toda la zona».

Como un perro o un gato. En la residencia reconocen que «cuidan» al zorro. Si un día no le ven, al siguiente depositan doble ración para que no pase hambre. En su menú incluyen «huesinos» y explican que «es algo bonito, que un zorro venga y se porte como un gatito o un perro».

En realidad, ahora ya gordo y adulto, ha dejado salir su vena animal y hace un mes, en el pueblo cercano de Lago (Soto y Amío) se dio un banquete de trece gallinas tras colarse en dos corrales. Algunas las merendó en el momento y el resto, según es costumbre en estos carnívoros, las enterró en una explanada que le servirá de congelador-despensa para comerlas durante el resto del invierno.

En esa misma localidad sorprendió a otros vecinos que estaban reparando su vivienda cuando entró al filo de las seis de la tarde en el patio como quien pasea por su propia casa. El zorro les miró, no se asustó y volvió a intentar colarse en el recinto durante una semana. «No le daba miedo vernos ni que le gritáramos para espantarle. Pasaba por delante con una seguridad y una tranquilidad poco común —comentó Pablo Fernández—. Luego nos enteramos que era un zorro ya conocido en otros pueblos como Los Horreos y, sobre todo, en Riello, donde comía de la mano de la gente. Sin embargo, aquí se dio un festín de gallinas y nosotros temimos por nuestro gato».

Los estudios zoológicos señalan que los raposos son animales solitarios, buenos corredores, capaces de nadar con soltura y trepar a los árboles. Han aprendido a vivir cerca del ser humano sin sacrificar su esencia. Comen literalmente de todo. Su dieta habitual incluye gusanos, insectos, larvas de polillas, palomas, roedores, escarabajos y muchas frutas y verduras. Pero ‘Lucas’, también apodado El Pelanas, ha demostrado que sabe alimentarse a la carta. Sus hazañas y su cercanía a los habitantes de la comarca le están convirtiendo en alguien tan famoso como el bandolero de Omaña.