CANALES: David Rubio / León...

David Rubio / León
Como casi todos los de Omaña, Ariego de Abajo es un pueblo hermoso y prácticamente deshabitado. Tiene un único habitante durante todo el año: José Rodríguez Valcarce, Pepe el de Ariego, como le conocen en toda la comarca. Desde su preciosa casa solariega escribe cartas a todas las personalidades que aparecen en la televisión y que le despiertan simpatías, desde el Rey a los principales dirigentes políticos (no sólo de España sino también del otro lado del océano Atlántico) o diversos representantes de la vida social y cultural española.
El pasado sábado, el pueblo se transformó por unas horas, cumpliendo de este modo el sueño de José Rodríguez Valcarce, que trabajó durante meses para contactar con miembros de su familia repartidos por todo el mundo, tarea para la que contó con la colaboración de otro omañés y emprendedor dispuesto siembre a involucrase en todos los proyectos que tienen que ver con su tierra: José María Hidalgo. Juntos consiguieron reunir el pasado 3 de julio en Ariego de Abajo a casi un centenar de miembros de la familia Valcarce, algunos de ellos procedentes de Cuba o de Argentina.
En palabras de uno de los asistentes, Publio Lorenzana: “Durante unas horas Ariego se convirtió en un centro internacional. ‘Yo soy nieta de Pedro y hemos llegado desde Argentina’ ‘ ¡Ah! Pedro es hermano de mi abuela Milagros’. ‘Nosotros vivimos en Florida y tu debes de ser la hija de…’Y es que esta familia Valcarce, que tiene sus raíces en este minúsculo pueblecito de la montaña leonesa, tiene dispersos por el mundo un patrimonio de decenas de familias, que reunieron este sábado cerca de un centenar de personas para celebrar el hecho de ser familia”.
Durante la jornada, amenizada con caldereta de cordero y empanada, hubo tiempo para los reencuentros, como es lógico: “Cien años de familia nos acompañan. Recordando lo que un día fue cercanía ahora se comprime y lo hemos convertido en memoria, en recuerdo y hemos celebrado en nerviosa algarabía una jornada inolvidable. Todos hemos mirado un poco para adentro y hemos recordado con sorprendida emoción que nuestras historias, lejanas en el tiempo y en el espacio tienen un punto de encuentro en una forma de entender la vida que ha configurado los momentos más felices de nuestras vidas… Desde el pasado sábado Ariego es un referente para decenas de familias que han descubierto, con sorpresa emocionada, sus raíces”, asegura Publio Lorenzana.