Dos amigos estaban haciendo la ruta de Santiago. Por su paso por los montes de León anduvieron durante todo el día y al llegar la noche divisaron una casa unos metros más adelante. Al llegar vieron que era un casa con un gran corral hecho en piedra, con el techo de madera. Decidieron llamar a la puerta ya que vieron luz dentro.
Una mujer con infinidad de arrugas les abrió. Ellos le contaron que estaban haciendo el camino de Santiago y que si podían dormir esta noche allí. La mujer, con amplia sonrisa, les dijo que sí, que para ella y su marido sería un placer tener a dos hombres jóvenes en casa.
Les pidieron que a cambio les cortaran leña para la hoguera ya que el matrimonio era muy mayor y no tenían fuerzas para tanto esfuerzo. Una vez cortada la señora hizo la cena y todos comieron. A la hora de irse a dormir los ancianos les dijeron que no tenían más camas pero que podían dormir en el corral, que estaba bien cubierto contra el frío y la lluvia. Los amigos durmieron en el corral y a la mañana siguiente al despertar se sorprendieron al ver que no había casa, ni siquiera corral: sólo unos cuantos cascotes.
Al llegar a León comentaron su experiencia a los habitantes y estos dijeron que no eran los únicos que habían dormido en la casa de los dos ancianos, que eran muchos que se creía que eran los espíritus de un matrimonio que habría vivido en esa casa hacía muchos años, que les gustaba ayudar a los caminantes.
Una mujer con infinidad de arrugas les abrió. Ellos le contaron que estaban haciendo el camino de Santiago y que si podían dormir esta noche allí. La mujer, con amplia sonrisa, les dijo que sí, que para ella y su marido sería un placer tener a dos hombres jóvenes en casa.
Les pidieron que a cambio les cortaran leña para la hoguera ya que el matrimonio era muy mayor y no tenían fuerzas para tanto esfuerzo. Una vez cortada la señora hizo la cena y todos comieron. A la hora de irse a dormir los ancianos les dijeron que no tenían más camas pero que podían dormir en el corral, que estaba bien cubierto contra el frío y la lluvia. Los amigos durmieron en el corral y a la mañana siguiente al despertar se sorprendieron al ver que no había casa, ni siquiera corral: sólo unos cuantos cascotes.
Al llegar a León comentaron su experiencia a los habitantes y estos dijeron que no eran los únicos que habían dormido en la casa de los dos ancianos, que eran muchos que se creía que eran los espíritus de un matrimonio que habría vivido en esa casa hacía muchos años, que les gustaba ayudar a los caminantes.
SINOPSIS: Nos han dicho que las manchas de la luna son debidas a:
* Que los judíos aprovechaban el momento en que la luna estaba dormida para tirarle piedras; por eso a la luna le salen moratones, que son las manchas.
* Que la luna tiene manchas rojas, está enrojecida, y eso quiere decir que está a punto de dar a luz una mujer.
* Cuando la luna está entera y tiene manchas oscuras, es señal de que van a salir los lobos.
* Que había una vez un hombre muy mentiroso y un día dijo: "Si es mentira lo que digo, que me trague la luna". Y entonces, fue la luna y se lo tragó a él y al burro en el que iba montado. Por eso, desde aquel preciso momento, la luna presenta unas manchas semejantes a un burro y a un hombre.
* Que una vez estaban unos mozos tumbados y, aunque estaba prohibido, decidieron escupir a la luna. Le escupieron y, entonces, le salieron las manchas que tiene. Pero la luna los castigó con la noche y los mozos se volvieron negros. Por eso dice un refrán que "el que al cielo va escupiendo, babas irá recibiendo".
Sobre las manchas del sol dicen lo siguiente:
* Que un año se cruzó el sol con la luna, y como la luna tiene más fuerza, porque es capaz de adormilar al sol y quitarle la luz, pues el sol se quedó todo negro, y de aquí le vienen las manchas que tiene.
* Que el sol enfermó un día y le entró una enfermedad semejante a lo que hoy le dicen la varicela, y por eso tiene las manchas que tiene.
* Que si el sol se sombrea de rojo, es señal de que va a hacer mucho aire.
* Que cuando se levantan los remolinos y huracanes, llegan hasta el sol, y el polvo se le pega, y de aquí le viene lo de las manchas
* Que los judíos aprovechaban el momento en que la luna estaba dormida para tirarle piedras; por eso a la luna le salen moratones, que son las manchas.
* Que la luna tiene manchas rojas, está enrojecida, y eso quiere decir que está a punto de dar a luz una mujer.
* Cuando la luna está entera y tiene manchas oscuras, es señal de que van a salir los lobos.
* Que había una vez un hombre muy mentiroso y un día dijo: "Si es mentira lo que digo, que me trague la luna". Y entonces, fue la luna y se lo tragó a él y al burro en el que iba montado. Por eso, desde aquel preciso momento, la luna presenta unas manchas semejantes a un burro y a un hombre.
* Que una vez estaban unos mozos tumbados y, aunque estaba prohibido, decidieron escupir a la luna. Le escupieron y, entonces, le salieron las manchas que tiene. Pero la luna los castigó con la noche y los mozos se volvieron negros. Por eso dice un refrán que "el que al cielo va escupiendo, babas irá recibiendo".
Sobre las manchas del sol dicen lo siguiente:
* Que un año se cruzó el sol con la luna, y como la luna tiene más fuerza, porque es capaz de adormilar al sol y quitarle la luz, pues el sol se quedó todo negro, y de aquí le vienen las manchas que tiene.
* Que el sol enfermó un día y le entró una enfermedad semejante a lo que hoy le dicen la varicela, y por eso tiene las manchas que tiene.
* Que si el sol se sombrea de rojo, es señal de que va a hacer mucho aire.
* Que cuando se levantan los remolinos y huracanes, llegan hasta el sol, y el polvo se le pega, y de aquí le viene lo de las manchas