CANALES: Carta al Rey...

Carta al Rey

Majestad:

Con el respeto que vos merecéis, y el tema que tratamos de exponer exige, queremos hacer llegar a la Corona de España las que entendemos como anomalías protocolarias en que, para la visita real propuesta para el día 4 de mayo de 2010, se van a incurrir por omisión. Antes de enumerar y razonar éstas, es bueno citar aquí lo que su Majestad conoce perfectamente, pero que viene a reforzar nuestra postura como ciudadanos leoneses:

Como pueblo leonés estamos tratando de celebrar el 1.100 aniversario del nacimiento del Reino de León, pero la coyuntura autonómica comunitaria nos coarta, por intervención no solicitada, en nuestras particulares celebraciones como pueblo leonés, enmascarado por el poder autonómico al que hemos sido adscritos. Especialmente hacemos referencia a que no va a ser ensalzada debidamente la presencia de su Majestad con la realización de la proclamación real, algo que viene siendo largamente pedido por el pueblo leonés.

Así, el Ayuntamiento, bajo mazas, escoltado por la Policía Local en gran gala, timbales y clarines, habría de recibir a vuestra Majestad ante nuestra Catedral, para que en esta ocasión el pendón real, como es histórico y tradicional, le fuera entregad a S. M. por el alcalde diciendo: « Este estandarte pone en manos de V. M. la ciudad para que en su nombre y de este nobilísimo reino aclame a nuestro rey y señor Juan Carlos I ».

Después, uno de los regidores (el de mayor edad) dice al pueblo: «Oíd, oid, oid» y otro regidor (el de menor edad) contesta: «Silencio, silencio, silencio». Entonces, tomando la palabra el alcalde, a la vez que S. M. enarbola el pendón real, exclama: «León y todo su reino, por S. M. Juan Carlos I, nuestro señor, que Dios guarde muchos y felices años». Y entonces el pueblo aclama al soberano con el regocijo de su fidelidad, que está deseando vitorear a su rey como hacían nuestros antepasados, dando cumplimiento a unos de los rasgos históricos mas enraizados en el pueblo de este viejo reino. Así está escrito.

Por otro lado, su Majestad, contrariamente a lo que es también histórico y tradicional, tampoco va a ser recibido por el Cabildo de San Isidoro ante la puerta principal del templo, con el glorioso y milagroso pendón de San Isidoro, que vos habríais de tremolar también, ante el pueblo asistente al acto, como lo hicieron vuestros antepasados Alfonso XIII, Alfonso XII, Isabel II y otros monarcas anteriores. Soslayan tan significativo y popular acto, que vuestros antepasados monarcas han sabido y querido realizar siempre, y los leoneses fervientemente añoramos.

Así como también en el responso por los Reyes de León, que tendrá lugar en el Panteón Real que históricamente realiza el Cabildo Isidoriano, y la Imperial Cofradía del Pendón de San Isidoro, tampoco tendrá el realce que merece tan importantísimo momento de recuerdo de todos los reyes de León, que forjaron el reino más importante de España durante más de 300 años.

La visita de su Majestad se incardina en un programa de actos que el poder autonómico, arrogándose toda suerte de privilegios, ha creído conveniente realizar, vaciándoles del verdadero contenido histórico, tradicional y popular leonés, al tiempo que buscan que prevalezca lo ficticio castellanoleonés, cuando no lo escuetamente castellano.

Expuestos nuestro derecho, histórico, tradicional, protocolario y reivindicativo, el pueblo leonés, fiel a la España que ayudó a forjar, recibirá a su Majestad con el afecto que le profesa, pero bajo el influjo autonómico que parece querer, trastocando lo protocolario, escamotear al pueblo leonés el desarrollo de sus mejores tradiciones.