Un gallego va en su automóvil y lo choca, viendo la gran abolladura se le
ocurre que soplándolo por el escape se infla y regresa a la normalidad, está
soplando y en eso pasa Manolo por el
camino y le dice:
- Hombre, ¡que eres bruto! ¡Si no cierras las
ventanas no se va a inflar nunca