Buenas noches calecher@s
Hola Manuela, buenas noches, ¿que tal tu prueba de fuego?
Sobresaliente Jose, estoy hasta orgullosa de mi misma jajaja!
La verdad es que alguna situación me ha ayudado también. Cuando hemos llegado al restaurante resulta que nos habían reservado mesa en el comedor de no fumadores y aunque todos eran fumadores como éramos 12 se han tenido que fastidiar y al menos he comido sin humo, ellos iban saliendo a fumar después de cada plato, eso me ha ayudado bastante. Luego hemos ido a casa de los amigos que nos han invitado a comer para echar unas partiditas de mus y allí si que ha sido la prueba de fuego, todos fumando como carreteros, a mí me escocían hasta los ojos, pero he resistido!
Eres una campeona, Manuela. Estamos orgullosos de tu pundonor y aguante ante la tentación. Que tu fortaleza no se doblegue nunca. De verdad que te merecias ahora mismo un cigarrín por todo lo anterior.
Primo, no seas malo, ofrécele una copita de Mistela, pero no un cigarrín.
Mira, esa anécdota me la ha contado mi padre del buen amigo Planín.
el hombre era muy aficionado al vinoteo en el pueblín. Llegó un momento en que el médico le dijo: "Amigo, o el vino o tú". Tuvo que poner de su parte para no entrar a los bares, como era su costumbre. Un día desde La Magdalena subía andando y al pasar a la altura de los bares, los miraba de reojo, pero aguantaba el tirón como podía. El mismo se iba diciendo:"Planín, eres un tío cojonudo, vas a llegar hasta tu casa y vas a ser capaz de no entrar en ningún chigre". Pasaba por delante de uno, llegó al segundo, tercero, venga, venga que ya casi estoy en casa. La última tentación estaba en el bar de mi querido abuelo Rosales. El vivía justamente enfrente, en la misma casa de Valentín el Zapatero, en el piso de arriba. Llega a las escaleras de su casa, las sube, se abraza y se dice: "Planín, lo has conseguido, eres un machote y esto ahora mismo merece un vasín de vino". Con lo que bajó de nuevo lo que recién había subido y pal bar de Angelín a celebrar el sudado logro.
Historias de gente célebre que estuvo entre nosotros y que ahora recordamos, siempre con cariño.
el hombre era muy aficionado al vinoteo en el pueblín. Llegó un momento en que el médico le dijo: "Amigo, o el vino o tú". Tuvo que poner de su parte para no entrar a los bares, como era su costumbre. Un día desde La Magdalena subía andando y al pasar a la altura de los bares, los miraba de reojo, pero aguantaba el tirón como podía. El mismo se iba diciendo:"Planín, eres un tío cojonudo, vas a llegar hasta tu casa y vas a ser capaz de no entrar en ningún chigre". Pasaba por delante de uno, llegó al segundo, tercero, venga, venga que ya casi estoy en casa. La última tentación estaba en el bar de mi querido abuelo Rosales. El vivía justamente enfrente, en la misma casa de Valentín el Zapatero, en el piso de arriba. Llega a las escaleras de su casa, las sube, se abraza y se dice: "Planín, lo has conseguido, eres un machote y esto ahora mismo merece un vasín de vino". Con lo que bajó de nuevo lo que recién había subido y pal bar de Angelín a celebrar el sudado logro.
Historias de gente célebre que estuvo entre nosotros y que ahora recordamos, siempre con cariño.
Habéis oido hablar alguna vez de un tal Cancillas?
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