LUNA DE ARRIBA.
Comienza en el pueblo de Rabanal de Luna, junto a la ermita de Pruneda, el santuario mariano de la comarca. Este pueblo tiene una fuente, que más parece un río, por su caudal de agua muy fría; se encuentra al lado de la ermita. En otros tiempos el agua de esta fuente impulsaba las máquinas de un molino harinero, cuyas ruinas aún existen. Tiene muy buenos pastos, siendo el ganado su riqueza principal.
Abelgas es un pueblo ganadero por excelencia, donde en los años sesenta funcionó una ejemplar Cooperativa de vecinos que logró romper el aislamiento tradicional del pueblo. Existe un documento de Alfonso III el Magno concediendo el lugar de Abelgas a Beato y Cesáreo. Ha sido, por otra parte, pueblo de mucha historia de pactos y privilegios desde el s. XVI. Entre otros, existe un Fuero dado a sus vecinos por D. Rodrigo Alvarez, obispo de León, en el año 1217...
Sena de Luna es hoy Ayuntamiento, pueblo famoso por sus rebaños de ovejas y vacas, con unas amplias vegas, de secano, ya que distintos intentos de transformarlas en regadío fracasaron siempre, lo mismo que un reciente intento de concentración parcelaria. En otro tiempo fue cabeza de Concejo de los pueblos limítrofes. Los Condes de Luna ostentaban el título de Señores de Sena. Hay muchas casas labradas en piedra, señoriales.
Pobladura es un pueblo pequeño pero con una hermosa vega. Otro pueblo, en la carretera a Villamanín y Pola de Gordón, es Aralla.
Al lado de la actual autopista tenemos Caldas de Luna con un famoso balneario, donde se guarda el recuerdo y la leyenda de la pastora de Caldas a quien Dª Jimena, la hermana de Alfonso II el Casto, pregunta por su marido el Conde Sancho de Saldaña, el padre de Bernardo del Carpio, encerrado en el Castillo de Luna. En el siglo XIX tenía una Colegiata cuyas cargas desempeñaban cuatro clérigos que pagaba el Sr. conde de Nava como patrono. Hoy se ve espléndidamente desde la autopista León-Oviedo.
Robledo fue muy conocido por sus robledales (tiene un embutido típico, mezcla de morcilla y chorizo); La Vega está también en el valle de Caldas.
Los pueblos inundados por el actual pantano fueron: Lagüelles, Campo, Láncara (Ayuntamiento, que después se trasladó a Sena);
También fueron inundados Arévalo, Oblanca, San Pedro de Luna (antes llamado de los Burros, quizá por sus ferias famosas); estos pueblos desaparecidos pertenecían a Luna de Arriba, mientras que Miñera (en sus cercanías se coservaban restos de un puente romano, hoy inundado), Mirantes (donde hoy existe el Club Náutico de León), Casasola, La Casona, Truba y Cosera, pertenecían a Luna de Abajo.
En Santa Eulalia, las casas no fueron inundadas pero sí sus vegas, por lo que el pueblo fue abandonado; Mallo, cuyas vegas fueron inundadas, en parte, permanece, no obstante, y puede ser visto al lado de la autopista; el pantano inundó un antiguo puente romano que cruzaba hacia Mallo, por donde pasó antiguamente la Calzada romana de Astorga a Asturias.
El número de habitantes afectados por el pantano de Luna fue de unos 1.500 aproximadamente.
Comienza en el pueblo de Rabanal de Luna, junto a la ermita de Pruneda, el santuario mariano de la comarca. Este pueblo tiene una fuente, que más parece un río, por su caudal de agua muy fría; se encuentra al lado de la ermita. En otros tiempos el agua de esta fuente impulsaba las máquinas de un molino harinero, cuyas ruinas aún existen. Tiene muy buenos pastos, siendo el ganado su riqueza principal.
Abelgas es un pueblo ganadero por excelencia, donde en los años sesenta funcionó una ejemplar Cooperativa de vecinos que logró romper el aislamiento tradicional del pueblo. Existe un documento de Alfonso III el Magno concediendo el lugar de Abelgas a Beato y Cesáreo. Ha sido, por otra parte, pueblo de mucha historia de pactos y privilegios desde el s. XVI. Entre otros, existe un Fuero dado a sus vecinos por D. Rodrigo Alvarez, obispo de León, en el año 1217...
Sena de Luna es hoy Ayuntamiento, pueblo famoso por sus rebaños de ovejas y vacas, con unas amplias vegas, de secano, ya que distintos intentos de transformarlas en regadío fracasaron siempre, lo mismo que un reciente intento de concentración parcelaria. En otro tiempo fue cabeza de Concejo de los pueblos limítrofes. Los Condes de Luna ostentaban el título de Señores de Sena. Hay muchas casas labradas en piedra, señoriales.
Pobladura es un pueblo pequeño pero con una hermosa vega. Otro pueblo, en la carretera a Villamanín y Pola de Gordón, es Aralla.
Al lado de la actual autopista tenemos Caldas de Luna con un famoso balneario, donde se guarda el recuerdo y la leyenda de la pastora de Caldas a quien Dª Jimena, la hermana de Alfonso II el Casto, pregunta por su marido el Conde Sancho de Saldaña, el padre de Bernardo del Carpio, encerrado en el Castillo de Luna. En el siglo XIX tenía una Colegiata cuyas cargas desempeñaban cuatro clérigos que pagaba el Sr. conde de Nava como patrono. Hoy se ve espléndidamente desde la autopista León-Oviedo.
Robledo fue muy conocido por sus robledales (tiene un embutido típico, mezcla de morcilla y chorizo); La Vega está también en el valle de Caldas.
Los pueblos inundados por el actual pantano fueron: Lagüelles, Campo, Láncara (Ayuntamiento, que después se trasladó a Sena);
También fueron inundados Arévalo, Oblanca, San Pedro de Luna (antes llamado de los Burros, quizá por sus ferias famosas); estos pueblos desaparecidos pertenecían a Luna de Arriba, mientras que Miñera (en sus cercanías se coservaban restos de un puente romano, hoy inundado), Mirantes (donde hoy existe el Club Náutico de León), Casasola, La Casona, Truba y Cosera, pertenecían a Luna de Abajo.
En Santa Eulalia, las casas no fueron inundadas pero sí sus vegas, por lo que el pueblo fue abandonado; Mallo, cuyas vegas fueron inundadas, en parte, permanece, no obstante, y puede ser visto al lado de la autopista; el pantano inundó un antiguo puente romano que cruzaba hacia Mallo, por donde pasó antiguamente la Calzada romana de Astorga a Asturias.
El número de habitantes afectados por el pantano de Luna fue de unos 1.500 aproximadamente.