LOS CARAMELOS. Un niño, que se paraba siempre delante del escaparate de la
pastelería del
pueblo decidio, un dia entrar dentro para ver mas de cerca los dulces y chucherías que estaban a la venta. De todo lo que allí se vendia, lo que atrajo mas su mirada fue un bote de cristal repleto de caramelos de brillantes
colores. El dueño de la
tienda, un anciano muy amable, vio al pequeño que no podia apartar la mirada de aquel frasco y le dijo:"Mete tu mano en ese recipiente y todos los dulces que puedas
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