Visita del Rey de Leon Ordoño IV a al-Hakam II
"Próximos ya al palacio, Ordoño hubo de seguir un camino a cuyos lados estaba formada la infantería, colocada en orden tan admirable que los ojos se quedaban asombrados por su uniformidad. Tal era la brillantez de sus corazas y armas, que los cristianos estaban estupefactos de lo que veían. Con la cabeza baja, los párpados entornados y los ojos semicerrados (por el asombro) llegaron hasta la puerta exterior de la Medina Azahara. Llegados en actitud ... (ver texto completo)
"Próximos ya al palacio, Ordoño hubo de seguir un camino a cuyos lados estaba formada la infantería, colocada en orden tan admirable que los ojos se quedaban asombrados por su uniformidad. Tal era la brillantez de sus corazas y armas, que los cristianos estaban estupefactos de lo que veían. Con la cabeza baja, los párpados entornados y los ojos semicerrados (por el asombro) llegaron hasta la puerta exterior de la Medina Azahara. Llegados en actitud ... (ver texto completo)