En varios escritos he hecho referencia a las truchas del río Omaña, esos seres acuáticos tan esquivos como hermosos a los que nuestro sentido de propiedad les costaba muy caro pues terminaban pasadas por la sartén. Pero pocos sabrán que además de truchas, algún barbo, renacuajos, culebras, ratas de agua (así llamábamos al desmán ibérico), nutrias y otros especímenes, alguna vez hubo cangrejos.
Desde joven mi padre estuvo familiarizado con la técnica de la pesca del cangrejo de río, en el Valderaduey ... (ver texto completo)
Desde joven mi padre estuvo familiarizado con la técnica de la pesca del cangrejo de río, en el Valderaduey ... (ver texto completo)
Los días anteriores a la excursión salíamos los chavales mayores a por ranas y pardales. Escondidos entre los árboles de la huerta con la escopeta de aire comprimido, era relativamente sencillo sorprender a los gorriones mientras andaban por el tejado del pajar a la hora de la siesta, cuando parecían estar medio tontos, y siempre conseguíamos matar tres o cuatro que rodaban como pelotas blandas por las tejas y caían a plomo al suelo. Para redondear el número con alguna rana, nos íbamos al arroyo ... (ver texto completo)