En mi niñez, en los meses de verano solía ir con mi tio Alejandro Gala a las huertas que trabaja éste, en la que más disfrutaba era la de Barrialba, que pertenecía a un primo suyo, en la misma había un corral de ovejas, en la fachada principal de éste había una especie de piscina de forma alargada, de un metro de ancho, dos de profundidad y unos diez de largo, en ambos extremos había rampas, supe que este estanque servía para bañar a las oveja, me dije: si sirve para bañar a estos animales, también ... (ver texto completo)