Soy de Villasandino, desde mi molino, ya de niño, veía la loma que ocultaba, y supongo que seguirá ocultando, el pueblo de Castrillo de Murcia. Ya desde niño había ido con mi padre, el molinero de la postguerra, a recoger molienda a Castrillo de Murcia. Me parecía un pueblo encantador y debe serlo. Ya no he tenido la suerte de volver ni a Castrillo ni tan siquiera a mi pueblo, Villsandino. Ya desde entonce y fuera de nuestros entrañables entornos, me hablaron del "COLACHO" ese personaje misterioso ... (ver texto completo)