Seguro que al atarcer, se desgarra un claro entre las nubes.
He visto que el
campanario puede tener
ventana oeste, seguro que desde allí se domina igualmente el
atardecer.
Ánimo, puede parecer cosa de locos, pero os recuerdo que todo comenzó así hace tiempo; ahora ya nadie le da importancia a las cosas, que en el medeivo, era el
pan nuestro de cada día: mirar las estrellas, la luna, los vientos, las cabañuelas...