VOY A APORTAR LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA QUE TANTO PIDEN LOS POLÍTICOS, SOBRE TODO, EN PERIODO PRE-ELECTORAL.
Posiblemente lo que tengamos en Tardajos sea un “microclima compartido”, y no que el microclima esté en Rabé de las Calzadas, como dicen algunos. Y Por supuesto que me voy a explicar.
Un funcionario que posee un negocio en esa localidad, así me lo aseguró. Rabé de las Calzadas tiene un microclima. Y no señor, aquí ha habido mucha mano zurda para que Tardajos sea lo que es hoy. El microclima, si es que lo tiene Rabé, Tardajos, también. ¡Hasta ahí podríamos llegar!.
La que esto escribe ha tenido multitud de ocasiones de expresarse en público. En Burgos, sobre todo en la iglesia y en sus actos. Porque la iglesia sí nos da la palabra a los feligreses, pero los políticos no.
En Italia, cuando tuvimos el acto de clausura de la hermandad de pueblos congregados en Santa María A Monte, con motivo del acercamiento popular e institucional realizado en 1999, también.
Viajó una delegación oficial, y un grupo nutrido de gente procedente de las asociaciones culturales de Tardajos, Grupo de Danzas y Rondalla; tuve esa oportunidad y a todo el mundo le gustó mi iniciativa.
Al acabar los actos pedí permiso para leer dos poemas, entrañables para mi. Era un acto de pueblos y les leí lo que escribí acerca de las fiestas que viví en mi pueblo cuando tuve la oportunidad de volver después de mucho tiempo de estar fuera. Contaba lo solo que un pueblo se puede sentir cuando se acaban las fiestas y que yo iba a rescatarle de esa soledad.
Luego, otra, escrita en Tardajos con motivo de las fiestas culturales del Centro “Petra Lafont” de Tardajos para los saludas que remitimos a los invitados. “Hágase la luz”.
Gustaron muchísimo y fui aplaudida como nunca lo había sido antes. Me dijeron que aunque algunos no dominaban el español, les había llegado todo el sentimiento mío. Y al final, todos ellos se pusieron a cantar el “Viva España” de Manolo Escobar. Me sentí aturdida por tal efusión. Estas dos poesías os la escribiré en nuevas entregas.
Pero en Tardajos no ha sido así, salvo en la iglesia, como digo, y en dos ocasiones; que luego he tenido que retomar y hacerlo de otro modo más complicado si cabe, pero con más entusiasmo también.
La primera fue durante un cuenta cuentos en 2009, que quise leerles a los niños un cuento mío escrito para ellos y dedicado a la Infanta Leonor, por tener ésta el nombre que me hubiera gustado que hubiese tenido mi madre. Tal cuento se lo entregué en mano a los Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Leticia en un acto celebrado en la inauguración de Promecal en Burgos y su título es “El Gusano Tano”.
El encargado me dijo que debía pedir permiso al alcalde y ese día se me hacía ya tarde.
Este verano he podido excederme en esa pretensión y para ello fui la organizadora de mis propias actividades de animación a la lectura en Tardajos. No de un día, sino de un mes. Dibujos, canciones, talleres de jardinería y repostería, reparto de los papeles a los niños y ensayo hasta por fin poder ser representada mi obra por los propios niños como actores de honor. No lo hice yo sola. Me ayudaron y sobremanera, las dos muchachas encargadas de la Biblioteca de Verano de este año. Sin su ayuda no se hubiese podido realizar nada puesto que yo estaba al frente de la oficina del ayuntamiento pues la responsable estaba de vacaciones.
La segunda vez que se me negó la palabra fue durante la Fiesta de la Patata del 2009. Aquel día tuve la precaución de pedírselo al alcalde de Tardajos y éste me dijo que sí pero en la práctica fue no y no por él, sino por otras autoridades de más relieve.
Y no desistí en ello. Así que en el 2010 organicé dos exposiciones. Una en Rabé de las Calzadas con motivo de sus fiestas patronales, que me dijeron que gustó mucho y pudo ser visitada durante más de un mes; y otra en Tardajos, que apenas tuvo lucimiento por varias razones. En primer lugar porque no tenemos un lugar idóneo para este tipo de actividades, y aún así la pude encajar lo mejor posible. Quedó mejor que en Rabé de las Calzadas, pero no pudo lucir como allí por el problema que he mencionado y es la falta de un local idóneo. Hubiera estado bien el haberla podido exponer más tiempo para que la gente la hubiese podido ver pero no pudo ser. Porque los bajos del ayuntamiento aquel día también sirvían para preparar los guisos de la Asociación Cultural San Roque de Tardajos de la Fiesta de la Patata 2010. Y cuando uno está enharinado es imposible atender a más historias.
Hice un trabajo gráfico y crítico a lo que yo entiendo que se ha errado. La fiesta de la patata, las autoridades que se concentran solo para ser miradas y admiradas, el hermanamiento, que en la práctica ha sido por y para los políticos locales, para comprar prebendas y para anular a la oposición de la villa; y en el que el pueblo no pintamos nada. Solo se nos requiere el guiso de la buena patata burgalesa, su reparto y limpiarlo todo una vez acabados los actos. Por eso me hicieron “fínamente” el vacío institucional, y no tuve más opciones que volver a repartir las patatas que yo misma había pelado la noche anterior y hecho tortillas. Del guiso del día se ocuparon mis compañeras porque yo me quedé al frente de mi exposición, justo hasta que llegó el desfile político y me fui a donde me pertenecía estar, con los míos, y con la gente que esperaba nuestros platos de riquísimas patatas y nuestros pinchos de tortillas. Ni siquiera tuvieron la delicadeza de invitarme a un café, a pesar de haberles decorado el comedor adaptado a ese uso del día.
Pienso que ya que están pidiendo las opiniones de los electores es justo que les de la mía. Estamos en democracia y hay foros ciudadanos.
Pero había otro tema y es el del regadío y la chapuza que ha resultado en la práctica que en otro artículo de opinión y de argumentos expondré.
Posiblemente lo que tengamos en Tardajos sea un “microclima compartido”, y no que el microclima esté en Rabé de las Calzadas, como dicen algunos. Y Por supuesto que me voy a explicar.
Un funcionario que posee un negocio en esa localidad, así me lo aseguró. Rabé de las Calzadas tiene un microclima. Y no señor, aquí ha habido mucha mano zurda para que Tardajos sea lo que es hoy. El microclima, si es que lo tiene Rabé, Tardajos, también. ¡Hasta ahí podríamos llegar!.
La que esto escribe ha tenido multitud de ocasiones de expresarse en público. En Burgos, sobre todo en la iglesia y en sus actos. Porque la iglesia sí nos da la palabra a los feligreses, pero los políticos no.
En Italia, cuando tuvimos el acto de clausura de la hermandad de pueblos congregados en Santa María A Monte, con motivo del acercamiento popular e institucional realizado en 1999, también.
Viajó una delegación oficial, y un grupo nutrido de gente procedente de las asociaciones culturales de Tardajos, Grupo de Danzas y Rondalla; tuve esa oportunidad y a todo el mundo le gustó mi iniciativa.
Al acabar los actos pedí permiso para leer dos poemas, entrañables para mi. Era un acto de pueblos y les leí lo que escribí acerca de las fiestas que viví en mi pueblo cuando tuve la oportunidad de volver después de mucho tiempo de estar fuera. Contaba lo solo que un pueblo se puede sentir cuando se acaban las fiestas y que yo iba a rescatarle de esa soledad.
Luego, otra, escrita en Tardajos con motivo de las fiestas culturales del Centro “Petra Lafont” de Tardajos para los saludas que remitimos a los invitados. “Hágase la luz”.
Gustaron muchísimo y fui aplaudida como nunca lo había sido antes. Me dijeron que aunque algunos no dominaban el español, les había llegado todo el sentimiento mío. Y al final, todos ellos se pusieron a cantar el “Viva España” de Manolo Escobar. Me sentí aturdida por tal efusión. Estas dos poesías os la escribiré en nuevas entregas.
Pero en Tardajos no ha sido así, salvo en la iglesia, como digo, y en dos ocasiones; que luego he tenido que retomar y hacerlo de otro modo más complicado si cabe, pero con más entusiasmo también.
La primera fue durante un cuenta cuentos en 2009, que quise leerles a los niños un cuento mío escrito para ellos y dedicado a la Infanta Leonor, por tener ésta el nombre que me hubiera gustado que hubiese tenido mi madre. Tal cuento se lo entregué en mano a los Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Leticia en un acto celebrado en la inauguración de Promecal en Burgos y su título es “El Gusano Tano”.
El encargado me dijo que debía pedir permiso al alcalde y ese día se me hacía ya tarde.
Este verano he podido excederme en esa pretensión y para ello fui la organizadora de mis propias actividades de animación a la lectura en Tardajos. No de un día, sino de un mes. Dibujos, canciones, talleres de jardinería y repostería, reparto de los papeles a los niños y ensayo hasta por fin poder ser representada mi obra por los propios niños como actores de honor. No lo hice yo sola. Me ayudaron y sobremanera, las dos muchachas encargadas de la Biblioteca de Verano de este año. Sin su ayuda no se hubiese podido realizar nada puesto que yo estaba al frente de la oficina del ayuntamiento pues la responsable estaba de vacaciones.
La segunda vez que se me negó la palabra fue durante la Fiesta de la Patata del 2009. Aquel día tuve la precaución de pedírselo al alcalde de Tardajos y éste me dijo que sí pero en la práctica fue no y no por él, sino por otras autoridades de más relieve.
Y no desistí en ello. Así que en el 2010 organicé dos exposiciones. Una en Rabé de las Calzadas con motivo de sus fiestas patronales, que me dijeron que gustó mucho y pudo ser visitada durante más de un mes; y otra en Tardajos, que apenas tuvo lucimiento por varias razones. En primer lugar porque no tenemos un lugar idóneo para este tipo de actividades, y aún así la pude encajar lo mejor posible. Quedó mejor que en Rabé de las Calzadas, pero no pudo lucir como allí por el problema que he mencionado y es la falta de un local idóneo. Hubiera estado bien el haberla podido exponer más tiempo para que la gente la hubiese podido ver pero no pudo ser. Porque los bajos del ayuntamiento aquel día también sirvían para preparar los guisos de la Asociación Cultural San Roque de Tardajos de la Fiesta de la Patata 2010. Y cuando uno está enharinado es imposible atender a más historias.
Hice un trabajo gráfico y crítico a lo que yo entiendo que se ha errado. La fiesta de la patata, las autoridades que se concentran solo para ser miradas y admiradas, el hermanamiento, que en la práctica ha sido por y para los políticos locales, para comprar prebendas y para anular a la oposición de la villa; y en el que el pueblo no pintamos nada. Solo se nos requiere el guiso de la buena patata burgalesa, su reparto y limpiarlo todo una vez acabados los actos. Por eso me hicieron “fínamente” el vacío institucional, y no tuve más opciones que volver a repartir las patatas que yo misma había pelado la noche anterior y hecho tortillas. Del guiso del día se ocuparon mis compañeras porque yo me quedé al frente de mi exposición, justo hasta que llegó el desfile político y me fui a donde me pertenecía estar, con los míos, y con la gente que esperaba nuestros platos de riquísimas patatas y nuestros pinchos de tortillas. Ni siquiera tuvieron la delicadeza de invitarme a un café, a pesar de haberles decorado el comedor adaptado a ese uso del día.
Pienso que ya que están pidiendo las opiniones de los electores es justo que les de la mía. Estamos en democracia y hay foros ciudadanos.
Pero había otro tema y es el del regadío y la chapuza que ha resultado en la práctica que en otro artículo de opinión y de argumentos expondré.