Y también puedo decir que a aquellos a los que más se ha perseguido en este
pueblo, curas, personas sinceras que querían a su pueblo, y yo misma, no éramos los que de verdad hubieran tenido que haber sido tratados así.
Se ve que el que peor te trata, es al que más agradeces, y a quien te dice la verdad, o te dice algo justo, es al que se suele achacar todos los males. A much@s, sin tener culpa ninguna, nos ha tocado
bailar con la más fea, con la ingratitud, con la injusticia, y como no éramos
... (ver texto completo)