Las tribus autrigonas, celtas e iberos y más tarde los
romanos que explotaban las salinas de
Poza de la Sal estuvieron ya habitando o cazando por los extensos bosques de encinas, robles, olmedas y choperas del territorio de
Hermosilla, a día de hoy este patrimonio forestal está bastante reducido pero si seguimos plantando
árboles en nuestras laderas, lomas y riberas haremos un
paisaje sostenible para el presente y para el futuro. El paisaje es sagrado, e de él vivímos, estamos inmersos en él, nos
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