pues para estas tierra frías es lo mejor.
La mejor manera de corromper el sistema capitalista es corromper la moneda.
La música puede ser un medio para la rápida destrucción de la sociedad.
No hay moral en la política, sólo hay conveniencia. Un sinvergüenza puede sernos de utilidad porque es un sinvergüenza.
La mejor manera de corromper el sistema capitalista es corromper la moneda.
Es cierto que la libertad es preciosa, tan preciosa que debe ser cuidadosamente racionada.
No hay moral en la política, sólo hay conveniencia. Un sinvergüenza puede sernos de utilidad porque es un sinvergüenza.
Es cierto que la libertad es preciosa, tan preciosa que debe ser cuidadosamente racionada.
El amor es como un reloj de arena; mientras se llena el corazón, el cerebro se vacía.
chicas que tal la noche.
frases para pensar.

El perdón sana la memoria, no la desaparece. (Mons. Juan José Gerardi y Conedera)
mira bien que la de gijon la puedes cambiar para el niño
lo echado de momento
de loteria na de na
mira bien que la de gijon la puedes cambiar para el niño
El poeta Alejandro Gago irrumpió con fuerza en aquel contexto y tiempo, pues además de publicar en revistas locales y nacionales, dar conferencias, convertirse en infatigable organizador de actos culturales, escribir en la prensa escrita santanderina y dar a la imprenta tres libros de versos entre 1949 y 1959, además, insisto, fue el impulsor junto a Adolfo Castaño de la revista 'El Gato Verde' (que sólo alcanzó a ver dos números entre 1951 y 1952) y de la colección de libros del mismo nombre, que ... (ver texto completo)
Se inició así un periodo esencialmente oscuro y poco fructífero para la poesía montañesa, periodo que con alguna que otra alegre nota discordante se prolongó durante casi las tres décadas siguientes, hasta que en los años noventa nuevas generaciones retomaron con notable y significativo pulso el testigo dejado por los Hierro, Hidalgo, Salomón, Maruri, etc....
En mi opinión, Alejandro Gago en la poesía y Manuel Arce en la novela, la edición y la difusión de las artes plásticas, se convirtieron entonces en dos de las referencias creativas más sólidas de la escritura en la ciudad de Santander, siendo a la vez las dos cabezas visibles que mejor conectaban históricamente entre quienes protagonizaron directamente la eclosión creativa de finales de los años 40, y quienes buscando nuevas sendas expresivas pretendían impulsar un renacer original y limpio en los años finales de la década de los Setenta, ya iniciado un nuevo régimen político en el país, una etapa democrática y constitucional que marcaría el devenir de España hasta nuestros días. En este sentido Alejandro Gago es, sin lugar posible a la duda, y teniendo en cuenta sus vicisitudes personales, su carácter poco dado al fragor y las luces del «activismo poético», su tendencia innata a la vida retirada y la escritura sosegada y en voz baja, Alejandro es, quiero insistir en ello, uno de los nombres clave en el mantenimiento de la dignidad poética en Cantabria a lo largo del último medio siglo de nuestra historia. Ese ha sido su papel, esa su acusada relevancia. ... (ver texto completo)
Fue en aquel preciso periodo de efervescencia cultural, efervescencia, maticémoslo, que tenía lugar en una ciudad periférica de la España franquista de los años 40 y 50 del pasado siglo, cuando nombres de poetas y escritores como los de Manuel Arce, Jesús Pardo, José María López-Vázquez, Juan Antonio Pérez del Valle o el propio Alejandro Gago comenzaron a sumarse a los ya señalados más arriba, llegándose a hablar de ellos como los proelistas de segunda generación, término que por lo que he podido ... (ver texto completo)
El poeta Alejandro Gago irrumpió con fuerza en aquel contexto y tiempo, pues además de publicar en revistas locales y nacionales, dar conferencias, convertirse en infatigable organizador de actos culturales, escribir en la prensa escrita santanderina y dar a la imprenta tres libros de versos entre 1949 y 1959, además, insisto, fue el impulsor junto a Adolfo Castaño de la revista 'El Gato Verde' (que sólo alcanzó a ver dos números entre 1951 y 1952) y de la colección de libros del mismo nombre, que ... (ver texto completo)
Uno de los primeros frutos de ese nuevo impulso, y probablemente el más importante desde un punto de vista estrictamente histórico, fue la aparición en 1944 del primer número de la revista Proel, aventura poética apoyada por la jefatura provincial del Movimiento, que desarrolló una creciente e intensa actividad editando libros, realizando exposiciones, programando conferencias hasta su último número en 1950. Vinculados de un modo u otro al grupo Proel estuvieron autores como José Hierro, José Luis ... (ver texto completo)
Fue en aquel preciso periodo de efervescencia cultural, efervescencia, maticémoslo, que tenía lugar en una ciudad periférica de la España franquista de los años 40 y 50 del pasado siglo, cuando nombres de poetas y escritores como los de Manuel Arce, Jesús Pardo, José María López-Vázquez, Juan Antonio Pérez del Valle o el propio Alejandro Gago comenzaron a sumarse a los ya señalados más arriba, llegándose a hablar de ellos como los proelistas de segunda generación, término que por lo que he podido ... (ver texto completo)
Alejandro Gago (Santander, 1927-2011), fallecido este pasado martes, hizo su primera aparición en el panorama poético español a finales de los años cuarenta del pasado siglo, y lo hizo en un Santander gris, provinciano, y casi famélico. Era entonces Santander una ciudad que no tenía muy lejana la memoria de la catástrofe del vapor Cabo Machichaco (1893), cuya explosión, cargado de dinamita, sembró la desolación. Y desde luego las heridas dejadas tanto por la guerra civil como por el pavoroso incendio ... (ver texto completo)
Uno de los primeros frutos de ese nuevo impulso, y probablemente el más importante desde un punto de vista estrictamente histórico, fue la aparición en 1944 del primer número de la revista Proel, aventura poética apoyada por la jefatura provincial del Movimiento, que desarrolló una creciente e intensa actividad editando libros, realizando exposiciones, programando conferencias hasta su último número en 1950. Vinculados de un modo u otro al grupo Proel estuvieron autores como José Hierro, José Luis ... (ver texto completo)
POESÍA
Alejandro Gago: voz clave de la dignidad poética en Cantabria
El santanderino, vinculado a Proel, fue una sólida referencia de la escritura poética
Alejandro Gago (Santander, 1927-2011), fallecido este pasado martes, hizo su primera aparición en el panorama poético español a finales de los años cuarenta del pasado siglo, y lo hizo en un Santander gris, provinciano, y casi famélico. Era entonces Santander una ciudad que no tenía muy lejana la memoria de la catástrofe del vapor Cabo Machichaco (1893), cuya explosión, cargado de dinamita, sembró la desolación. Y desde luego las heridas dejadas tanto por la guerra civil como por el pavoroso incendio que asoló la ciudad en 1941, estaban muy recientes. Paradójicamente fue en ese casi ruinoso Santander de la postguerra en el que parte de las nuevas pulsaciones poéticas españolas encontraron un terreno fértil para su crecimiento y desarrollo; terreno favorecido entre otras razones por la necesidad de las autoridades franquistas de fomentar y alentar un aparato cultural que ofreciese una imagen de cierta normalidad creativa. ... (ver texto completo)
POESÍA
Alejandro Gago: voz clave de la dignidad poética en Cantabria
El santanderino, vinculado a Proel, fue una sólida referencia de la escritura poética