Me emociona, Carmelo, este relato que nos haces de
San Quirce referente a las celebraciones de las últimas y recientes
fiestas de San Quirico y
Santa Julita. Me emociona y me abruma por la cantidad de recuerdos que aparecen atropelladamente en mi memoria. ¡Son tantos!
Quiero centrarme en los actos de la
iglesia, en la que al final de la misa y a petición tuya habéis cantado esa Salve. Tengo actualizada en mi mente como una visión completa de esa iglesia, después de las magníficas
fotografías que
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