Uno de los mayores enemigos de internet es la impaciencia. A todos nos toca un poco pero debemos luchar contra ella pensando que lo que queramos transmitir lo podremos hacer, pues nuestro interlocutor lo recibirá bien cuando llegue. Debemos considerar también que ahora somos bastante privilegiados en tener los medios que antes nuestros antecesores no tenían. ¿Te has parado a pensar, por ejemplo, cuanto tiempo tardaba una carta en recorrer la distancia entre Nueva York y Hortigüela?: y ahora eso se ... (ver texto completo)
exactamente, es eso lo que quiero,
todo el tiempo.
Un abrazo.
todo el tiempo.
Un abrazo.