El duende de los campos, vaga a sus anchas por doquier y a pesar de ser un animal de costumbres crepusculares y esquivas del hombre; deja bien claras sus escodaduras en los pequeños árboles, marcando así su territorio.
El corzo (capreolus capreolus) macho, con sus pequeñas cuernas se frota compulsivamente en los árboles recién plantados hasta que les deja sin corteza y se desecan al no ascender la savia. La densidad se aproxima a un corzo por 10 Has. Las corzas suelen parir dos corzinos por año, ... (ver texto completo)
El corzo (capreolus capreolus) macho, con sus pequeñas cuernas se frota compulsivamente en los árboles recién plantados hasta que les deja sin corteza y se desecan al no ascender la savia. La densidad se aproxima a un corzo por 10 Has. Las corzas suelen parir dos corzinos por año, ... (ver texto completo)