Hola, Victoria, nunca fue más cierto aquello de que tirando del hilo se saca el ovillo. ¿Por qué no nos dijiste antes que allí, a la orilla del
río Urbel, en aquel remanso verde, recoleto y silencioso, casi un patrimonio exclusivo de tu
pueblo, cuando eras jovencita nos dejabas sin cangrejos a los que íbamos de
Burgos, no en "haigas" sino en modestos cochecitos (mi primer
coche fue un citröen 2
caballos y el segundo también), y teníamos que volver a veces a Burgos únicamente con los reteles mojados?
... (ver texto completo)