Se paró a mi lado, como desafiando a todos. Entonces hicimos lo imposible para mantener su espacio. La pequeña apenas podía mantener el equilibrio debido al movimiento del vehículo y por la falta de experiencia en esos menesteres, pero descubrió que era muy divertido jugar con el movimiento del carro, y armonizando con el vaivén logró dar pequeños saltitos, gracias a las manos que la sujetaban desde los tirantes. Continuó con sus saltitos en el mismo lugar, marcando la cadencia con la boca. Y mientras ... (ver texto completo)
Nunca vi reírse a alguien con todos los elementos de su rostro. De pronto, adusta como una roca, pero sólo un instante. Luego columpiándose al otro extremo, como las caretas de un teatro, pero vestidos de inocencia y gracia, devolviendo las orejas hacia abajo, desarrugando la frente, dejando los ojos chinos para recuperar los redondos, igual que sus cejas, de oblicuas a ovaladas, desarrugando la frente, soltando sus párpados hacia abajo y al centro, extendiendo las arrugas de su nariz. Una sinfonía ... (ver texto completo)