Emprendió viaje el anciano;
llegó, miró las estrellas;
supo conocer en ellas
las cuitas del soberano;
y adivinando el arcano
como viejo sabedor,
entre el inmenso estupor
de la cortesana grey,
le dijo al monarca: « ¡Oh Rey!
Te estás muriendo de amor».
III

Dime tú: ¿de cuáles quieres?
Dicen gentes muy formales
que los cuentos orientales
les gustan a las mujeres;
así, pues, si eso prefieres
verás colmado tu afán,
pues sé un cuento musulmán
que sobre un amante versa,
y me lo ha contado un persa
que ha venido de Ispahán. ... (ver texto completo)
LA CABEZA DEL RABÍ
(Cuento oriental)

A Emelina

I

¿Cuentos quieres, niña bella?
Tengo muchos que contar:
de una sirena de mar, ... (ver texto completo)
SONATINA
La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales, ... (ver texto completo)
¡Un gran abrazo para todos los foreros de Moradillo de Sedano desde Argentina!
Que sea recíproco. Un saludo desde Madrid.
Quisiera ser marinero para navegar por el mar de tus ojos.
Si en la noche no puedes dormir, no cuentes estrellas... cuenta conmigo.
Ni el tiempo ni la tempestad podrán borrar el día que nació nuestra amistad.
Quisiera ser marinero para navegar por el mar de tus ojos.
Si amar es vivir, yo vivo porque te amo.
Ni el tiempo ni la tempestad podrán borrar el día que nació nuestra amistad.
Quisiera ser sombra, para seguirte a todas partes, estar muy cerca tuyo, pero sin molestarte.
Si amar es vivir, yo vivo porque te amo.
Si yo fuera tu novio, me volvería ateo, porque ya no tendría nada mas que pedirle a Dios.
Quisiera ser sombra, para seguirte a todas partes, estar muy cerca tuyo, pero sin molestarte.
Si fueras una lágrima no lloraría por miedo a perderte.
Si yo fuera tu novio, me volvería ateo, porque ya no tendría nada mas que pedirle a Dios.
Señora no le parece que ya es demasiado grande como para sacar a pasear a su muñeca.
Si fueras una lágrima no lloraría por miedo a perderte.
Quisiera ser vino para estar contigo, quisiera ser copa para besar tu boca.
Señora no le parece que ya es demasiado grande como para sacar a pasear a su muñeca.
Quisiera ser vino para estar contigo, quisiera ser copa para besar tu boca.
Nunca vi reírse a alguien con todos los elementos de su rostro. De pronto, adusta como una roca, pero sólo un instante. Luego columpiándose al otro extremo, como las caretas de un teatro, pero vestidos de inocencia y gracia, devolviendo las orejas hacia abajo, desarrugando la frente, dejando los ojos chinos para recuperar los redondos, igual que sus cejas, de oblicuas a ovaladas, desarrugando la frente, soltando sus párpados hacia abajo y al centro, extendiendo las arrugas de su nariz. Una sinfonía ... (ver texto completo)
Todo esto ocurría casi al llegar a mi paradero. Al bajarme, todavía con la sonrisa en los labios, intenté mirar una vez más a ese encanto de niña a través de los cristales del vehículo. Pero no la volví a ver. Sin embargo, estaba la abuela…, columpiando el mismo rostro de alegría, como un doble, pero de adulta. Entonces supe cómo sería la niña cuando grande. Esa nueva porción de risa me acompañó por muchas cuadras. Y mientras escribo esta experiencia, estoy aprendiendo también a columpiar mi nueva ... (ver texto completo)