Una tristeza noticia nos sorprende en la recta final de las fiestas patronales de Hermosilla.
Nos ha dejado Miguel Ruiz Rojas. Un hijo del pueblo muy apasionado de su tierra y de su gente que residia en Bilbao.
Después de una larga enfermedad, se ha ido.
Nuestro pésame a su mujer, hija y resto de la familia.
La muerte no es el final. Cada vez que le recordemos, seguirá entre nosotros.
Nos ha dejado Miguel Ruiz Rojas. Un hijo del pueblo muy apasionado de su tierra y de su gente que residia en Bilbao.
Después de una larga enfermedad, se ha ido.
Nuestro pésame a su mujer, hija y resto de la familia.
La muerte no es el final. Cada vez que le recordemos, seguirá entre nosotros.
Mi más sincero sentimiento de pérdida hacia este hombre del pueblo que tanto colaboró en su mejora.
Y aunque sea no adecuado el decirlo. A veces el morir es una liberación del dolor... ante enfermedades que no tienen cura.
Del dolor... que también repercute en la familia al no haber esperanza de mejora, y ver tanto sufrimiento durante tantos días.
Aquí, la muerte es siempre liberación.
Y aunque sea no adecuado el decirlo. A veces el morir es una liberación del dolor... ante enfermedades que no tienen cura.
Del dolor... que también repercute en la familia al no haber esperanza de mejora, y ver tanto sufrimiento durante tantos días.
Aquí, la muerte es siempre liberación.