No me digáis que no parece un cuadro porque lo es. A mi me encanta Tardajos en primavera, y con conocimiento de causa que me lo llevo ya pateado a tope. Primero, paseando a mis hijos en sus coches y sillas, luego por mi cuenta y riesgo. ¡Que no me he arriesgado yo ni nada!, metiéndome a la Balsa de Regadío por una pequeña hendidura en la valla. Me tocaba si quería entrar hacer contorsiones como si fuera una culebra, pero entraba y hacía buenas fotos. Que no son más que una muestra aquí, porque en ... (ver texto completo)