El chopo (populus nigra), o
árbol del
pueblo, en los años pasados este árbol servía para todo: desde hacer chiflos con sus ramas finas hasta vigas y cabios para construir
corrales y
casas. Ahora en las orillas de los
ríos crece solo, se derrumba, resguarda y sombrea las pozas para que los peces estén frescos.