Generaciones últimas
de muchachas difíciles,
muchachos obligados al orgullo
y tocadiscos viejos, me recuerdan
que en alguna
terraza junto al
mar,
bajo el calor de un mundo,
estuve yo también,
con esa misma falta de existencia.
(La arena en el sostén y los vaqueros,
... (ver texto completo)