El vino puede sacar las cosas que el hombre se calla.
Cosas que queman por dentro, cosas que pudren el alma
De los que bajan los ojos, de los que esconden la cara.
El vino entonces libera la valentia encerrada
y los disfraza de machos, como por
arte de magia.
Y entonces son bravucones, hasta que el vino se acaba.
Pues del maton al cobarde, solo media resaca....
Si señor,