EL FINAL DEL OTOÑO
Son fluidos los días otoñales,
penetrando la humedad y su peculiar olor en la piel,
son tan bellos los paisajes,
que de colores ocres, lleno mi pincel.
Trato de afinar los ritmos distinguidos,
que cumplieron con la misión,
de adornar bellos jardines y plazas
como la estampa de una pradera en flor.
Es hermoso el otoño y nos trae bellos recuerdos,
de paseos bajo la capa de un verdor natural,
se fueron dorando sus hojas espesas
hasta que el sol secó su piel de seda, como un ritual.
Observo pausadamente con mi mirada,
y piso fuerte su capa espesa sobre mis pies,
me da fuerza, espiritualidad y ternura.
y llena el invierno con su recuerdo fiel.
Son ruidos pausados y silenciosos,
dejando de vez en cuando una hoja caer;
con tristeza se va acercando los fríos,
y el otoño, te lo recuerda una y otra vez.
Los colores inmensos de su despedida
van dejando la huella de su buen hacer,
se retiran en su lugar de descanso,
para en primavera, volver de nuevo a reverdecer.
LLum - OAsis
Son fluidos los días otoñales,
penetrando la humedad y su peculiar olor en la piel,
son tan bellos los paisajes,
que de colores ocres, lleno mi pincel.
Trato de afinar los ritmos distinguidos,
que cumplieron con la misión,
de adornar bellos jardines y plazas
como la estampa de una pradera en flor.
Es hermoso el otoño y nos trae bellos recuerdos,
de paseos bajo la capa de un verdor natural,
se fueron dorando sus hojas espesas
hasta que el sol secó su piel de seda, como un ritual.
Observo pausadamente con mi mirada,
y piso fuerte su capa espesa sobre mis pies,
me da fuerza, espiritualidad y ternura.
y llena el invierno con su recuerdo fiel.
Son ruidos pausados y silenciosos,
dejando de vez en cuando una hoja caer;
con tristeza se va acercando los fríos,
y el otoño, te lo recuerda una y otra vez.
Los colores inmensos de su despedida
van dejando la huella de su buen hacer,
se retiran en su lugar de descanso,
para en primavera, volver de nuevo a reverdecer.
LLum - OAsis