LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos)

Ajuste del carnero
Foto enviada por Evaristo

El ojo del avestruz es mas grande que su cerebro.
El elefante es el único animal con 4 rodillas.
15% de las mujeres americanas se mandan flores a si mismas en el día de los enamorados.
y de monte a monte se repite
aquel eco de campanas
rompiendo así el silencio
del pastor que, con sus cabras,
caminaba entristecido
aquella linda mañana
y en el silencio de los montes,
como un eco de campanas,
se oyó una voz melodiosa
que al mismo Dios agradara...........
......... cantando con alegría
aquella hermosa mañana.
Una voz dulce de ángel
de una linda zagala.........
Me despertó un bello sueño
anoche, de madrugada..........
......... para contarte lo que soñé
me están faltando palabras
Buenos días, pastorcillo ¡
El eco de las montañas
repiten en el silencio
como si Él también le hablara
Buenos días, viejo amigo ¡
Saluda a Dios y le llama
el pastor con recogimiento
y gran limpieza de alma
............... y a Dios le cuenta sus cuitas
y, sólo, en silencio, le habla
y, en el silencio de los montes,
se escucha su hermosa charla
Y dar gracias al cielo
por haber nacido
en un pueblecito,
mas, tan querido,
que, lejos de tí,
nunca te olvido
y en mi alma te llevo
siempre prendido,
como si fueras parte
de mi mismo.......... ... (ver texto completo)
Pasear por tu río
y alamedas.
a la sombra fresca
de las moreras.
Y sentir en mi cara
la suave brisa
y oler el aroma
de la tomiza
y subir a los cerros
y a las montañas ... (ver texto completo)
Pueblo querido
que, en la montaña,
estás perdido
de la vieja españa.
Cada vez más grande
es mi añoranza
Largo es el camino
y la distancia.........
...... el ansia de verte
los va acortado
y, en sueños, me veo,
hacia tí, volando
Pueblo querido
que, en la montaña,
estás perdido
de la vieja españa.
Cada vez más grande
es mi añoranza
Cumplidas las metas, desandemos este tiempo y prometámonos reencontrarnos siempre
Me contaron una vez una historia, que os paso a relatar. Es cortita os llevara dos minutos su lectura. Con ella ya me despido hasta otro rato.
Habia una vez un obrero que trabajaba en la fábrica y sus ratos libres o de fin de semana se iba al pueblo a cultivar las tierras, este buen señor estaba casado y tenia mujer e hijo. Llegando el verano, con las vacaciones de la fábrica se iba al pueblo a recojer la cosecha, pero aquel año la mujer le dijo --"yo me voy de vacaciones a las islas, allí estare, ... (ver texto completo)