Cuando las últimas nieves del invierno se habían derretido y los grandes barrizales de los caminos habían dejado de ser auténticos atolladeros, era una verdadera liberación poder dirigirse a los campos o subir al páramo y contemplar el horizonte por los cuatro puntos cardinales a la misma altura de la cabeza.
La inmensa bóveda del cielo en modo alguno causaba la impresión de sobrecogimiento, sino más bien de libertad y de impulso a recorrer con la imaginación hasta donde la vista llegaba a dominar. ... (ver texto completo)
La inmensa bóveda del cielo en modo alguno causaba la impresión de sobrecogimiento, sino más bien de libertad y de impulso a recorrer con la imaginación hasta donde la vista llegaba a dominar. ... (ver texto completo)
a mi me recuerda el "agua bendita" que acumula en primavera después de las tormentas, cuando andas buscando caracoles por ejemplo, en la cavidad de sus grandes hojas y el granero que supone a los jilgueros y demás granivoros a los que da su nombre"carduelis" acabado el invierno si nos fijamos conserva semillas en sus celdas para que coman los pájaros, entre otras cosas, son cuadradas y oscuras. a mi me gusta sembrar su simiente junto a los arroyos e incluso en la huerta, si se entera mi suegro me ... (ver texto completo)