José Luis: Yo también tuve la suerte de recibir clases particulares de Don Mariano y tengo el mejor recuerdo. A mi me trataba con cariño, quizás porque me portaba, no me movia... Fui a su nueva casa, allí daba las clases en la cocina, y recuerdo que cuando hervía el puchero decia: ¡ADACELI!, también los golpes que se daba en el pecho cuando le entraba el nervio... Me entusiasmaba oirle hablar de la Segunda Guerra Mundial; contaba orgulloso que conoció a Sofía Loren y lo guapa que era.... En el año ... (ver texto completo)