¡Sí señor!... Este es mi querido padre Ignacio Verdial, que fué "guarín" en este acogedor
pueblo, en aquellos dificiles años de mi infancia.
Un gran hombre que supo lidiar con la vida para sacar adelante a una gran
familia. Fueron tiempos dificiles para todos, pero muy especialmente para los más humildes.
San Mamés estuvo a la altura, y a pesar de las dificultades encontramos calor y humanidad entre éstas buenas y laboriosas gentes.
La
foto está tomada en
Llanillo, donde ejerció el humilde pero
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