Haciendo un inciso en tanta
historia bien contada, pasemos a un intermedio gustativo con sabor a Herrera.
Ayer, recolocando el congelador del frigorífico, apareció una morcilla de Herrera.
Mi último paso por Herrera fue en octubre del año pasado.
A veces el congelador te depara estas sorpresas. Tened en cuenta que no podemos
comprar productos de Herrera en cualquier sitio.
Mi imaginación "cocinilla" se puso en marcha y preparé un plato que nos hizo disfrutar a Alicia, a Adrián y a mi.
Tengo
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